A esta pregunta se respondió mediante una encuesta mundial que hizo un sñr y salió un país mu gonito y a raíz de tal encuesta dice la mi parienta que ¿qué cojones hace aquí?

No digo +, que lo diga un sñr al final del corte este que vos voy a poner (digamos en el último cuarto de corte) y si no queréis esperar tanto dais al enlace que viene de que debajo y lo pasais a mano.

1/2s besibrazos para todos/as,
Memo. HE

pd. Esto ya no es lo que era, tengo que escaearme un rato de curro para de que escribir en el blos y xque es vispera de vacaciones que si no…

 

Tolerancia La 1ª ésta, que no sabía como meterla y lo mejor es siempre un post popurrí. Está tomada en el parque que hay camino de la Universidad y es muy curioso ver esos dos carteles consecutivos, sólo falta que no te dejen pisar el cesped.

Detenido el capellán de la prisión de Topas por tenencia de drogas

En concreto se trata de marihuana. Al parecer, la sustancia se ha encontrado en el domicilio del cura en Salamanca

Vía Cadena SER.com

Sí es que la crisis llega hasta a la casa del señor

La ley antitabaco de Holanda prohíbe fumar en los ‘coffeshops’

Se podrá fumar marihuana siempre y cuando no esté mezclada con tabaco

Vía El País.com

Sí es que yo siempre digo que una cosa es una cosa y dos cosas son dos cosas.

De indigente a ‘banquero’

Un ‘menino da rua’ gana unas oposiciones al Banco de Brasil.- El joven recibirá un sueldo de casi mil reales al mes, el doble del salario base del país

Vía El País.com

Seguro que apreciará más el valor real del dinero.


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Para empezar, decir que vara, en tico, significa movida así que malpensados abstenerse de este post porque versa sobre religiones y humor, separando contextos.

Leyendo un artículo de El País, recordé una discusión que se tuvo hace tiempo por estos blogs sobre si la religión era o no racional, y en este amplio reportaje, recalco lo de amplio, nos muestra como y de que forma se representan en distintas religiones en muy distantes puntos del planeta, lo que confirma mi teoría de que la creencia está ligada a la humanidad desde el inicio de los tiempos, con parrafos como:

Por el planeta hay esparcidas miles de religiones: cerca de 1.200 millones de personas son católicas, 300 millones son ortodo¬xas, 600 millones son protestantes y 13 millones profesan el judaísmo, mientras que unos 1.300 millones son musulmanes. Las religiones politeístas agrupan a hindúes (900 millones), budistas (700), sintoístas (110), sijistas (27), religiones chinas (700), religiones in¬¬dígenas y sicretismo (300) y jainistas (8 mi¬¬llones). Lo que comparten todas ellas, de acuerdo con Eli Barnavi, director del departamento de Historia de la Universidad de Tel Aviv y profesor asociado en la École des Hautes Études et Sciences Sociales en París, son las cuestiones fundamentales sobre el sentido de la vida: “¿Qué hay después de la muerte? ¿Cuál es la relación con el Estado? ¿Quiénes son los mediadores entre los hombres y los dioses?”.

Reportaje completo

Para los más seculares les dejo unos videos de unos humoristas ticos, muy famosos en su país, que llevaba tiempo pensando en poner. Estos tipos son todos profesionales, con sus carreras, llegando incluso alguno de ellos a dar clase de bioquímica o algo así, aparantemente tan alejado del humor. Con ustedes la “1/2 Docena”.



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Para los que no tengo en mi lista de contactos hotmail, aquí va el mail que escribí el 15 de agosto, desde el trópico. Que allí la conexión era muy lenta para bloggear. Espero me disculpen, esos y los que ahora lo vuelvan a leer. Incluyo vidreos por si acaso.

Cocles Aquí me encuentro por las Costas Ricas de nuevo, visitando esa noviecilla que tengo. Va a hacer un mes que llegué y todavía tengo que seguir aprovechando 20 días más, hasta mi retorno a la piel de toro.

Para situaros, estoy residiendo en Cartago, en casa de Marcia. La antigua capital del país y la más conservadora y tradicional. Mi chica trabaja en la U entresemana y nos escapamos los findes por ahí. Nada más llegar volví al Caribe, a Puerto Viejo, que es la mejor zona de esta república y donde se pueden ver perezosos.

Sabanero Después nos fuimos a Liberia (que es una ciudad, nada que ver con el país africano,… bueno sí, el nombre), a celebrar la fiesta nacional (día 25 de Julio) que es la anexión de esa región, Guanacaste, a Costa Rica, ya que hasta entonces pertenecía a Nicaragua. Allí abundan ‘los Sabaneros’ que vienen a ser los vaqueros ticos, por lo que es común ver a gente a caballo, con sombrero y machete. Las fiestas de las ciudades y pueblos vienen a ser todas igual, consisten en un ‘turno’ que no es más que un recinto ferial, lleno de puestos de comida, bares, pistas de baile y atracciones de feria, en los turnos importantes, como este de Liberia, te encuentras a toda Costa Rica, pese a que está a 5-6 horas del Valle Central.

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Guillermo acude a salvar a Michael con un par de Imperiales, al mitico estilo Mich buchanan.
Playa de Cahuita en Costa Rica.
Excelente actuación de todos, sin olvidarnos del Pioter, que en principio no quería aparecer pero nos tenia reservada una sorpresa. El muy bribón. Hasta le quedó de perlas


He colgao más videos nuestros en el Youtube


Epílogo

Ya se acabó, ya vuelvo a la dura vida de Costa Rica (lo siento, pero tenía que ironizar con este tema, ya sabeis que agradezco vuestro odio). Y que mejor manera de terminar que con la crónica 13, no lo he hecho a propósito y eso que es mi número, alguien que nace en martes y trece no puede andar con supesticiones.

48 días fueron al final, 5 países, hubieran sido 6 si no me llega a acompañar la suerte, esa que ha estado conmigo durante todo el viaje. Un montón de gente y lugares, no quiero pensar las horas de bus y no se que cantidad de kilómetros, al fin y al cabo son solo cifras que no dan mayor trascendencia a esta aventura, cuyo germen ya se gestó cuando estaba en Holanda y me hice amigo de unas personas que venían de lugares lejanos y que hablando con ellos me daba cuenta que desconocía por completo, pero que al mismo tiempo sentía cercanos. Esa idea quedó en mi mente desde el momento en que supe que no iba a tener muchas más posibilades de verles y de que no iba a conocer mejor guía que ellos mismos.

La intención existía, aún con la consciencia de que iba pasar mucho tiempo hasta que pudiera llevarlo a cabo, nunca abandoné la ilusión. Eso y las oportunidades que te da la vida rescataron la idea. Mi folosofia de carpe diem y mis padres hicieron el resto, porque sin su ayuda nunca habría ido a Holanda, Italia, Costa Rica y muchísimo menos hubiera podido realizar este viaje, solo espero que cuando sea grande (como dicen en Argentina) les haya agradecido, al menos, una millonésima parte de lo que han hecho por mí. No obstante, he sentido que he viajado un poco por ellos y por todos vosotros, habeis estado conmigo todo el tiempo, os considero mi Amedio cibernético, porque no os habeis dado de cuenta pero en dos años he pasado de los Apeninos a los Andes, como hizo el famoso Marco y muchos habeis estado acompañándome.

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Buenos Aires

La gran capital argentina, pero por sorprendente que parezca no de la provincia de Buenos Aires. La ciudad pertenece al distrito de Capital Federal y tiene gobierno propio, porque aquí no se dice ayuntamiento ni municipalidad, es el gobierno de la ciudad. Esto nos da la paradoja de que hay barrios que están fuera del distrito, que pertenecen a la provincia de Buenos Aires, cuya capital es La Plata.

Entre Buenos Aires y los suburbios hay unos 15 millones de habitantes, lo que la hacen, como ya sabeis, la tercera ciudad más grande de Sudamérica, después de Rio de Janeiro y Sao Paulo. Apróximadamente el 40% viven en los barrios, las zonas más pintorescas de la ciudad pero que conforman la imagen porteña, que un poco es la existente del país, puesto que en Buenos Aires habitan casi la mitad de los argentinos, aunque la mayoría reniegan del mal visto, estereotipo porteño.

Normal que está ciudad sea protagonista de multitud de tangos y literatura, elegante con una cultura “neo-europea”, según la Lonely Planet, o según el escritor bonaerense Jorge Luis Borges: “la ciudad es tan eterna como el agua y como el aire”. El centro parece Madrid y los barrios del norte evocan a la capital francesa, que precisamente fué Paris la ciudad a imitar. Estos barrios del norte son los ricos, diferenciándose claramente de los barrios obreros del sur, donde nació Maradona, pero cada uno de ellos con su propio encanto, que junto con el centro confieren esa especial sensación de la ciudad.

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Argentina. Parte III

EL otro día se me olvidó contaros una curiosa anécdota, mientras cenabamos en esa peña que os decía, el grupo preguntaba de donde era la gente del público y una pareja que se sentó al lao nuestro, dijo de España, entonces los argentinos con los que estaba empezaron a vacilar que son de León, gallego que son de León y se da la vuelta la paisana y dice: “pués si que soy de León, maragata (persona oriunda de la Maragatería, Astorga y alrededores)”, cooooñooo!! que era de Tabuyos del Monte, o algo así, ya me parecía increible no haber encontrado a nadie de León, bueno miento una catalán me dijo que su madre era de cerca de La Bañeza, bueno nada, como decía una curiosa anécdota.

El caso es que os había dejado agarrando mi bus (porque en Argentina lo de coger un transporte público está mal visto), a las 2 de la mañana, destino San Miguel de Tucuman. Este colectivo tenía la mala costumbre de parar cada hora a recoger viajeros y encerder todas las luces, pués cuando ya estaba apunto de confesar mi participación en el suicidio de Kennedy, dejaron de hacerme efecto sus artimañas, pero fué entonces cunado subió al micro una estupenda, amable y aún más simpática señora, que decidió que la mejor manera de pedirme que quitara mi bolso para que quedara un asiento libre, era dejándolo caer encima de mis huevos. Justificado sobresalto por ese novedoso despertar, pero contengo mi ira y le digo a la doña: “señora podía haberme despertado en vez de tirarme el bolso”, a lo que me responde: “si, así te desperté”… ¿Qué se hace en estos casos?, porque un sopapo así del reves es poco, finalmente deje que el sueño apagara mi mala hostia, hasta nueva orden.

Para colmo llegamos al destino una hora antes, ¿qué se puede hacer a las 7 de la mañana de un jueves en Tucuman, Jose?. Nada, hice tiempo hasta que abríeron la oficina de turismo, porque mi guia no habla de esta ciudad y mi amiga tucumana tampoco me la vendió muy bien y hombre Jose, no es una maravilla de ciudad, hay que reconocerlo, pero tiene su encanto. Personalmente lo que más me gustó es que volví a sentirme en una capital latina (con esto me refiero a latinoamericana), con esas calles sin mucho orden, llenas de puestos y de gente caminando, era algo que no habia notado desde que estaba en Argentina, parecía otro continente. Además casi muero con el mercado del Norte chica, que bullicio, con lo que me gusta eso, di varias vueltas hasta asimilar toda la oferta gastronómica que tenían, que por cierto me tuve que decidir por Kafta y Kipe, ya me explicaras porque es de lo más común esta comida libanesa. Por supuesto que probé las magnificas empanadas tucumanas, que rivalizan en prestigio y calidad con las salteñas, había unas, sfrijas se llamaban, que son de carne con limón, tremendas. Otra cosa que tiene esta ciudad es que es donde se firmó la independencia de Argentina y donde se libró una de las batallas más importantes contra los realistas (hablo ya como parte revolucionaria), todo por culpa de Napoleón, que lo sepais, que se aprovecharon cuando invadió España para alzarse en las colonias.

Lo que si tenías razón, es sobre los mágnificos paisajes, de hecho se promociona a esta provincia como el “jardín de la República”, lo comprobé yendo en bus a la cascada del Rio Noque, en San Javier, que por cierto vaya mierda de cascada, con perdón, el lugar es precioso y el viaje también, pero vamos me la habián vendido tan bien, que cuando la vi…. En resumen, que no me disgustó Tucuman.

Esa misma noche tomé un colectivo para Córdoba, la segunda ciudad más grande de Argentina, reconocida por su hospitabilidad, la eleganciade su población (mayoritariamente descendientes de italianos) y por su continua competencia con la capital, destacando más por su conciencia cívica, aquí han transcurrido algunas de las más importantes manifestaciones en contra de la dictadura y de los gobiernos venideros. También los cordobeses son reconocidos por su especial acento, por ser unos de los más graciosos del país y por tener a las minas más lindas, esto no lo puedo corroborar, ahora si que digo que “hay unas jatas cojonudas“, para que está frase suene más soez hay que decirlo abriendo mucho la boca, llenando los carrillos de aire y alargando las últimas sílabas para que suene más leonés, y si ya se le añade una blasfemia, me siento como en el bar de mi pueblo un día después de fiesta. A ver, miralos a todos haciendo la prueba, si es que se os domina muy facilmente.

De todas maneras ya les digo yo que nada que ver con la Córdoba de España, lo único por el acento extraño, pero los más simpáticos y guapos estamos al norte, ¿no?, bueno dejosmolo en guapos y entre interrogantes, porque hay que ver lo desagradables que podemos llegar a ser en León, madre mia.

A ver que me desvio, tengo el día lúcido (o eso creo, que es aún peor). Córdoba es una lindísima ciudad colonial, con una manzana Jesuítica nombrada Patrimonio de la Humanidad, que tiene una iglesia, la Universidad y un colegio, todavía decorados como hace años que son una auténtica maravilla, aparte tiene algún museo muy recomendable y unos alrededores de sierra espectaculares. Como sobraba tiempo me fuí de casualidad al Valle Calamuchita, a la localidad de Alta Gracia y como dicen los argentinos “me mató“, que belleza. Resulta que esta ciudad también es Patrimonio de la Humanidad (que no me hago a la idea de los que puede haber por el mundo, no creo que nadie haya visto todos), gracias de nuevo a la labor jesuita. Cuando llegaron era una zona completamente rural, sin medios y entre otras cosas crearon un tajamar, como un dique para almacenar agua que ahora se encuentra en el centro de la ciudad y es una auténtica pasada. Actualmente, Alta Gracia, es donde se ha establecido la gente rica, parece una gran urbanización, pero muy bien estructurada y con un paisaje de postal. Pero también destaca por tener un monasterio de la época, un museo en la casa donde habitó Manuel de Falla (el más famoso compositor español, todos habeis oido alguna vez el Concierto de Aranjuez, aunque no lo sepais), al cual no llegué porque me quedé embobado en la casa donde vivió el Che cuando era joven, que también se ha convertido en un museo. La familia de Ernestito, se mudó a esta ciudad por los problemas de asma que tenía su hijo mayor, ya que Alta Gracia se caracteriza por un clima benévolo. En esta casa tienen fotos de la época, las cartas que escribió a sus amigos y familia, siendo ya un revolucionario, aparte de un video donde salen hablando su niñera y algunos conocidos, verdaderamente impresionante. Además suelen pasar por allí a hablar con la gente, lástima que no pille ninguno, aunque tampoco se lo que le hubiera dicho. También había cosas sobre sus viajes, que por cierto ya se ha publicado un libro sobre el segundo que hizo, en el que llegó a México, donde conoció a Fidel Castro, el escritor es su acompañante que reside en esta localidad. Fuí de pasada y me quedé más de cuatro horas en este paraje. Al volver a Córdoba me fuí a cenar en la zona de moda, llamada la Nueva Córdoba, para diferenciarlo del casco histórico. Llegué al restaurante y vi un plato que no había probado “besuca”, se lo digo a la camarera y me dice bueno tienes otros y tal; no, no yo quiero este; muy bien. Bueno, hasta ahora no os había comentado que la temperatura durante el día superaba los 30º y en la noche no le andaba muy lejos. Este plato resulto ser una sopa de mondongo y verduras, recien sacada del mismísimo infierno, era obvio que me lo iba a comer, mientras transpiraba más que una manada de búfalos. Una vez superado este trago, mi imagen de mochilero y mi olor corporal, nos fuimos a ver un elegante espectáculo de tango, que ya era hora. Donde me salió más caro el café que la “veraniega” cena, pero mereció la pena.

Para terminar este tour, me dirijí a Rosario, famosa por sus dos equipos de futbol el Rosario Central y Newells Old Boys, por tener playas a lo largo del rio Paraná, por ser la ciudad de la bandera, con un impresionante monumento en pleno centro y al lado del rio y por ser el lugar donde nació el Che Guevara, aunque no explota este tema. Hacía más calor aún que en Córdoba, seguía habiendo ventiladores hasta en las iglesias, era insoportable, costaba dormir. Viendo el panorama, decido ir a una de esas playas de rio, que por cierto es de color marrón, pero me daba igual, hasta que llego allí y aparte de que la me habian recomendado era la privada y habia que pagar, eso era una cerdada, el fondo era puto barro, tenías como mucho dos metros para meterte y no se podia ni nadar, porque te daban los brazos en el suelo, vamos terrible.
Asi que me deciqué acaminar por la orilla, bajo un sol asfixiante dirección la terminal de omnibus para irme a mi destino definitivo, Buenos Aires.

Y aquí estoy, asentado en casa de mi amigo Diego, dispuesto a aprovechar mis últimos días, porque aparte de cansado, los recuerdos del viaje están en mi cabeza como la ropa en mi mochila, a presión. Ya no me da para asimilar más y mira que intento tenerlos ordenados, pero empiezas a sacarlos y ya no sabes cuales están usados de hace poco, cuales son nuevos o lo peor, cuando necesitas uno del fondo tienes que vaciar todo y al volverlos a meter se estrujan y entremezclan. Al principio tenía más espacio, entonces los guardaba bien dobladitos y por orden, facilmente sabía cuando los habia utilizado. Ahora tengo que prestar atención a ver cuando se me acaban, especialmente los más personales que no se pueden reutilizar asi como los culturales o monumentales si que se pueden volver a poner sin nigún problema. Menos mal que estan el diario y las fotos para reordenarlo todo a mi llegada.

La próxima crónica igual es ya desde Centroamérica,
besos y brasos a todos/as desde la tercera ciudad más grande de Sudamérica,
Memo. HE

Viva Argentina boludos!!


Argentina. Parte II

Hace ya varios días que se cumplió un mes de mi llegada a tierras sudamericanas y ni lo he celebrado, habrase visto.

Continuo por la región de Salta, pero ahora visitando los lindos Valles Calchaquies. El viaje para mi primer destino, Cachi, son 5 horas, por la ruta nacional 40, que está sin asfaltar y para más INRI, es temporada de lluvias en toda la zona, asi que el trayecto pasó a durar ocho horas y media, contando las veces que tuvimos que parar a esperar que una máquina tapara, momentaneamente, los ríos, porque eran auténticos ríos los que cruzaban la famosa e increible Cuesta del Obispo. Aproveché para hacer amistad con una argentina y una alemana, con las que acabé pasando mi día en este lugar. Era un pueblo encantador, pero el clima no ayudaba mucho. Muy destacable una caminata nocturna, llevada a cabo por dos guías locales, que te pasean por la zona, incluyendo su colorido cementerio y te llevan a tomar un mate cocido y unas tortillas (nada que ver con las españolas, ni con las francesas, que sois muy graciosillos) a una típica casa cachiqueña, donde no hay electricidad. Mientras, te cuentan la historia del valle, leyendas y cantan coplas locales.

Mi idea, junto con la de otras 2 argentinas, era seguir bajando por el valle calchaquí, el cual no tiene muy buena comunicación interior, un poco a la aventura, pero los lugareños y que estuviera lloviendo toda la noche, nos desanimó en nuestra empresa. Así que acabamos yendo a la capital de dicho valle, por el camino más largo, perdiéndonos linditos pueblos.

Una vez en Cafayate, tierra de vino y sol, donde se encuentran unos de los viñedos más altos del mundo, a más de 2000 msnm, encontramos un albergue, como no, lleno de argentinos, que apoyaban al Zaragoza en la casi remontada del Madrid, mientras tomabamos mate y cerveza. Después de cenar, mis porteñas me abandonan, pero yo necesitaba un café, así que me fuí a la plaza, donde se celebra el segundo festival folclórico más importante de Argentina, “la seranata cafayateña”, resultó en dos horas oyendo música típica de la región, samba, cachareras típicas de la vecina provincia de Santiago del Estero y de lo más bailable, aunque esta vez no consiguieron engañar al españolito los borrachos argentinos de mi albergue, que andaban por allí; incluso las típicas coplas que pueden rezar lo siguiente:

“del cielo calló una estrella,
en la tierra rebotó,
como rebotan las mujeres
cuando les digo que no

“del pico de aquel cerro
baja mi rodando mi suegra,
no la agarres, no la detengas,
dejala que se haga mierda

“la mujer del carpintero
se fué con su ayudante,
pués dijo que este,
ya no serrucha como antes

Y como esas muchas más, dichas tanto por niños de 5 años, como por sus padres y abuelos, mientras bailan o cantan en el escenario vestidos de gauchitos, estuvo graciosísimo. No lo fué tanto cuando llegaron a las tantas, valga la redundancia, los borrachos de mi cuarto encend¡endo luces y haciendo ruido, pero son los inconvenientes que tienen las fiestas.

Después de desayunar me voy a visitar la bodega más famosa de la zona y tengo suerte, porque me dejan catar al entrar y al salir, rechazarlo hubiera sido de mala educación, además no son tan buenos. Por la tarde hago un tour, por la mayor atracción turística de la zona, la Quebrada de las Conchas, muy impresionante, aparte que un guia trastornado nos cuenta la historia de los antiguos habitantes de la región, los Quilmes, orgullo argentino porque nunca fueron sometidos por los españoles que directamente tuvieron que aniquilarlos después de una cruenta guerra, ante tal rechazo. Este pueblo también había resistido a la invasión Inca. Al no tener mano de obra indigena, los colonos tuvieron que traer a habitantes de regiones más al norte, por eso actualmente conservan tradiciones andinas, no es el caso del idioma, como mascar coca, rituales indígenas o incluso sus rasgos. Esa noche nos pegamos una cenorra en una de las peñas del pueblo, mientras cantaban grupos locales e inicié la salvajada de este viaje 2 días seguidos durmiendo en buses, con visita a ciudad ambos días, próxima edición.

Solo comentar que los argentinos son increibles, tengo un montón de compromisos ya en Buenos Aires, eso aparte de todos los que me han dado direcciones para hospedarme en los distintos lugares, que rápidamente me preguntan de donde soy y me presentan a quien esté con ellos, además de que son muy graciosos con su orgullo crítico.

Besos y brasos para todos/as desde la ciudad de la independencia argentina,
Memo. HE

Viva Argentina boludos!!


Argentina. Parte I

Me encuentro sano y salvo en Argentina, pero continuando: al ver que esa frontera es una de las pocas del mundo donde no hay cambistas, le pido al chofer que me cambie, por supuesto me tima, pero al menos ya tenía para cenar y pasar la noche.

Me bajo, con otro par de argentinos que conocí en el bus, en el lindo pueblo de Purmamarca, punto de partida para conocer la incrible Quebrada de Humauaca, impresionante combinación de colores en la cordillera andina, que pertenece a la region de Jujuy, la más alta del país y donde Valero, aparte de gimnasia también hay que hacer esgrima, jujuy!!. Mis dos amigos, tenían amigas y solo eran dos, así que les dejo para irme a cenar y ver el mejor concierto que he visto hasta ahora, era de música andina, pero jamas esperé que pudieran ser mejor que los otros paises, mu bueno, si señor. Por cierto, en el pueblo había cajero finalmente.

Al día siguiente me recorro otros pueblos de la Quebrada, según voy bajando por la provincia, pero la lluvia precipita mi marcha a la capital (vaya léxico, ni yo me lo creo), San Salvador de Jujuy. Llego más tarde de las 8 y está la oficina de turismo abierta, digo mira que bien, sigo andando y hay un montón más de negocios que no cierran, a las 9 no hay casi gente cenando pero a las 11 si, el domingo por la mañana no hay vida en las calles, solo en las Iglesias y además hacen la siesta… digo coñooo!! esto es como España, y por la alegria me di un homenaje, hotel con baño privado y desayuno, una cena típica con entrante, plato principal y postre y un café en la plaza de la ciudad. Todo esto no costó más de 20€.

Pillo un autobus de puta madre y me voy para la capital de otra provincia, Salta, conocida como “Salta la linda”, totalmente colonial, más grande y bonita que la anterior, que también lo era. Me maravillo viendo la ciudad, con su catedral rosa y una iglesia rococo, muy curioso, pero sobretodo
con un teleférico que subía al Cerro de San Bernardo, que era una pasada, estilo el Monte Igueldo en San Sebastian (que si alguien no ha ido a Donosti, no se a que hosti… espera), pero sin atracciones de feria de los años 60, muy lindo. Al bajar cae la intemerata, un puto diluvio, yo me refugio en un ciber, durante 3 horas, que al final ya no sabia ni que hacer, porque las calles estaban inundadas, pero es que tenía hambre y soy muy cazurro, así que salgo corriendo para un restaurante de comida típica que he visto en mi guia, cuyo camino, no era precisamente bajo grandes cornisas, me hubiera mojado menos en un descampado, porque no habría goteras. El caso es que llego al lugar donde hacen las famosas salteñas, totalmente empapado y antes de nada, lo primero que hace la señora es darme una toalla y decirme: “traé paca la remera que te dejo una mientras se seca esta“. Asi fue, me tome unas empanadas y unos dulces caracteriscos de la zona, mientras charlaba con la señora
y se secaba mi camiseta al horno, para colmo a la hora de pagar me cobra de menos y no acepta propina, los argentinos son increibles y los del norte ya… En esta provincia se puede hacer el recorrido del tren a las nubes, las vias más altas el mundo, pero como os podeis imaginar no es para todos los bolsillos, así que os ahorro un poquitin de endivias.

Curiosamente en muchos lugares ya no soy español, me pareció gracioso que visitando un museo en Potosí, después de hablar de todas las barbaridades que hizo la colonia, una argentina me pregunta: “¿vos sos de La Plata” y digo uyyy, casi si te vas un poco más allá por el Atlántico y cruzas Portugal, allí estoy (osea esto lo pensé no se lo dije) y entonces viene la guia, con quen había estado hablando un rato, y me dice ¿pero eres argentino verdad?, que va; ¿Chileno?, no; ¿Mexicano?, tampoco; ¿entonces?, peor; ¿como que peor?, español y todos se descojonaron. Pero el caso es que ya varios argentinos me han preguntado de donde soy, pero de dentro de Argentina, o como dicen en el norte: “¿de donde venís?, incluso en un hotel despues de ver la habitación, pedir un descuento y demás, me dice: “¿nasionalidad argentina verdad?” y cuando digo que no todos me contestan que no tengo acento español y ysho no creo que haysha cambiado el aseeento, ¿viste?, como para que me confuuuundan con un porteeeeeño y que se ysho.

Besos y brasos para todos/as desde tierra de vinos,
Memo. HE

Viva Argentina boludos!!


San Pedro de Atacama, Chile

Mal, en resumen, mal. Osea muy bonito, pero muy caro y han sido los dos dias mas estresantes que he tenido en todo el periplo. Pero situemonos:

El tour por el salar de Uyuni, nos deja a mi y los brasileños en la frontera con un microbus para pasar a Chile. Hay un monton de extranjeros, pero destacan dos italianos que para empezar me discuten que el bable es una lengua, y dije pues hombre si vosotros lo quereis denominar asi bien, pero creo que no cumple con todos los requisitos para ser reconocido como tal. Bueno, pues estas piezas no sabian que no se puede meter hoja de coca en el pais, a pesar de ser legal en dos de sus vecinos, Bolivia y Peru. Entonces, aunque el conductor lo recuerda, ellos deciden llegar hasta alli con una bolsa llena de dicho vegetal y nada mas bajarse del bus se la entregan a un policia. craso error, lo unico que provocaron fue que les hicieran un control mas exhaustivo, con perro y todo, mientras los demas esperabamos. Solo tenian que haberla tirado en un contenedor o como hicimos nosotros, darsela al guia del tour. Por suerte no llevaban mas, pero todos tuvimos dudas.

Superado esto llegamos a este increible oasis en medio del desierto (¿como todo oasis no?). Muy, pero que muy bonito, pero terriblemente caro. Esa misma tarde, nos apuntamos a otro tour para ver el indescriptible Valle de la Luna, una zona del desierto donde vimos la puesta de sol, es lo mas turistico, pero es que es muy recomendable, Luli se te hubiera desencajado la mandibula.

Hasta aqui bien, pero al dia siguiente me dispongo a buscar mi billete de bus para Argentina. Excelente, de las dos compañias que hay una no tiene plazas y la otra vale 60$, tocate los cojones!!. Pues nada a sacar dinero al cajero, ¿pero a cual?, ¿al que esta fuera de servicio o al que, directamente, no tiene dinero?. Vale, estoy jodido, porque tampoco se puede pagar con tarjeta el billete. Asi que me encuentro atrapado en medio del desierto en uno de los lugares mas caros de Sudamerica. Conozco a dos vascos, que dedican dos meses al año a recorrer el nuevo mundo, en bici y me dicen que ellos una vez tuvieron que pedir a un hotel que les diera plata de la tarjeta y se quedaran con una buena propina, es una opcion, pero menos mal que yo soy muy avispao y veo que en el pueblo existe un Western Union, para hacer transferencias internacionales, recuerdo que he visto uno en Leon, en el Caja España de al lado de mi casa, muy bien en España es por la tarde, los bancos no abren, pero espera, es jueves, las cajas si. Llamada de urgencia a los tanques explicando mi lamentable situacion, se solventa el problema y puedo pagar la mitad que me faltaba del billete.

Mis dos amigos se van, que por cierto uno era italobrasileiro y ella era japobrasileira, madre mia que mezcla, ya os enseñare fotos porque la chica no esta nada mal, bueno que me distraigo, que vuelvo a estar solo asi que me preparo para mi partida al dia siguiente.

Me levanto temprano, porque he quedado a las 9 con la paisana que limpia en el hostal, que me iba lavar los calzoncillos, pagando claro esta. Son las 9:30 y no parece, me voy a desayunar, vuelvo a las 10:15 y sigue sin estar, pensemos, en 20 minutos sale mi autobus y hay que decidir entre hacer el resto del viaje con un gayumbo, dandole vueltas o perder un autobus de 60$ y estar 2 dias mas en ese pueblo hasta que hubiera otro….. Despierto al de recepcion, ois bien, estaba dormido y le pido a otro cliente que me lleve en coche a casa de la señora, no esta, quedan 10 minutos, la encontramos de vuelta al hostal en el camino, la echo la bronca, porque no es para menos y me hace un descuento. Llego al bus por los pelos y me dirijo a Argentina sin un puto peso del pais, porque la transferencia solo me la podian dar en pesos chilenos y con el jaleo este no tuve tiempo de cambiarlos. Asi que me dispongo a entrar en un pais, sin su moneda, ni siquiera dolares, pasando por una frontera, donde segun dicen no se puede cambiar y dispuesto a parar e un pueblo en el que se rumorea que no hay cajero.

Continuara….

Besos y brasos a todos/as desde la linda Argentina,
Memo. HE

Viva Argentina boludos!!


Bolivia. Parte III

Bueno niños, que ya estoy aquí con fuerzas renovadas, para hablaros del país más impresionante que he visto en este viaje, porque Nicaragua sigue siendo el más destacado, de entre los que conozco. El otro día con la pijada, no os informé mucho de las últimas ciudades que visité, asi que retomaremos el tema por ahí.

Santa Cruz de la Sierra quedó en mi crónica como algo anecdótico, pero que aunque la ciudad se vea rápido, no debe restar interés en una posible visita. Desde aquí se puede ir a las famosas misiones jesuiticas de Chiquitos, que se encuentran en plena selva y es donde se hizo una increible labor de evangelización, criticable o no, pero que ha dejado unas construcciones y una cultura, principalmente musical, dignas de conocer, pero que yo no hice por tiempo y dinero, ya que requiere un tour de varios días y eso no entraba en mi desajustada agenda.

Otra zona que se puede visitar es Vallegrande, que os sonará cuando os diga es donde resedia la guerrilla de un famoso revolucionario argentino, que vuelve a salir en estas crónicas, el “Che Guevara”. Ahí es donde fué capturado y ejecutado. Su cuerpo se encontró en 1995, 28 años después, con las manos amputadas, precisamente por motivos de identificación. Ahora existe un museo en su memoria, pero que tampoco visité por motivos de plata y tiempo.

De Sucre se me olvidó destacar que visité la mayor colección de huellas de dinosaurio del mundo, “Cal Orko”, es lo sorprendente que tiene Bolivia, jamás pensé en ver restos arquelógicos de este tipo durante mi viaje. El caso es que a 5 km de la ciudad se encuentra este impresionante hallazgo, que tiene menos medidas de conservación que mi camara de fotos. Se dió con él por casualidad en la cantera de una empresa de cemento y que como ya no les valía la roca pararon de explotar ese cerro, pero siguen trabajando y explosionando alrededor, sin que el gobierno tomé medidas ni la UNESCO se decida a hacerlo patrimonio, latinoamérica.

Siguiendo con la ruta, llegamos a Potosí, la del dicho: “vales más que un Potosí“, aquí se encuentra el denominado Cerro Rico, que abasteció de oro y otros metales a Europa, en la época de la colonia. Esta ciudad llegó a ser la más grande del mundo en los años 60, cuando París tenía 60.000 habitantes aquí había más de 100.000. Las condiciones de explotación de los indígenas en las minas era deplorable, pero el problema es que no difiere tanto de como están ahora los mineros. Los españoles llegaron a encerrar a los indígenas en las galerias, dejando solo un agujero para pasarles comida, que ellos sacaran el oro y por supesto para suministrarles hoja de coca, que fué prohibida en un principio por la Iglesia por pertenecer a ritos paganos, pero que al demostrarse que con ella los indios podían estar dos días trabajando sin comer y dormir, la corona decidió permitir su uso. Eso a grandes rasgos, en la preciosa Casa de la Moneda, que está en el centro de la ciudad, te explican muy bien todo lo acontecido.

Una visita obligada, son las actuales minas, que algunas tienen 400 años y siguen dando minerales, por supuesto el oro ya no se encuentra. Antes de subir en un tour, que hice con una pareja de brasileños muy simpáticos, te paras en el mercado de los mineros, donde ellos y tú, pueden comprar dinamita, coca, alcohol potable de 96º, entre otras cosas, para que se lo des a los trabajadores que te encuentres y asi hablar con ellos. El guía, un joven ex-minero, montó y exploto la carga que compramos, una vez dentro nos encontramos a un picador, que el nombre de su trabajo es un eufemismo, porque si picar tiene que picar, pero con un cincel y un martillo para hacer los huecos en que va a ir la dinamita, con todos los riesgos que ello conlleva. Nos encontramos con un grupo de cinco trabajadores que iban subiendo una vagoneta a mano, tonelada y media de peso, que nos pidieron una ayudita en la cuesta, entre el brasileño, el guía, yo y los dos que iban delante tirando, no fuimos capaces de avanzar ni 100 metros en 10 minutos y ellos tienen que hacer un recorrido de 45 minutos unas 10 veces al día. Para ello se pasan unas 12 horas en la mina sin comer, solo a base de “acuquillar” hoja de coca. Un peón gana 40 bolivianos al día, equivalente 4€, en Europa no es nada, pero es que en Bolivia tampoco da para que una persona viva bien. Les regalamos bolsas de coca y refrescos, quedando muy agradecidos, mientras nos contaban que eso funciona por cooperativas, donde los socios tienen que sacar 10 toneladas diarias de metal, su vida media, dependiendo del trabajo, no supera los 50 años, ya que muchos empiezan a trabajar a los 15. Dentro de la mina, por herencia Quechua, tienen la figura de un Dios, que derivó de los problemas que tenían los españoles para respirar a más de 4000 m de altura, en el interior del cerro, por ello pusieron una figura con rasgos españoles dentro, diciendo a los indígenas que era un Dios que los vigilaba y que les traería los males si no trabajaban. Los indígenas lo tomarón como un Dios bueno, pero al no existir la “d” en su idioma, lo llamarón Tio. Aún actualmente, el primer viernes de mes y el último, se celebra un ritual en el que se le pide al Tio que les ayude a encontrar los minerales y se le da las gracias por ello, respectivamente. Para ello se lleva este alcohol potable de 96º, hoja de coca y unos cigarros sin filtro manofacturados, que se comparten con el idolo, que ha derivado algo parecido al diablo, por interpretación bíblica, con cuernos y cola delantera. Muy pero que muy interesante.

Potosí, es la ciudad más alta el mundo.

Al día siguiente me dirijo a la ciudad de Uyuni, que lo único de particular que tiene es que de ahí salen los tours para conocer el salar más grande del planeta, que ya ofrecían en Potosí con transporte hasta la ciudad y todo, pero que yo sabía que iban a ser más baratos allí, asi que sin reservar billete, cosa que me desaconsejaron, me presente en la “terminal” de autobuses y por supuesto no había plazas, así que utilicé el viejo truco boliviano de decirle al chofer que me deje ir de pié, muy amablamente me cedio el poco espacio que había entre él y la ventanilla, fuí sentado en una caja de plástico, cubierta por una manta, durante 6 horas, sin poder moverme, pero llegué a Uyuni, que era lo que quería.

Al llegar estaban esperando a los brasileños, porque ellos si que habían reservado tour y me uní a su grupo, pagando 20$ menos, que eso en Bolivia es mucho. Este grupo lo completan tres divertidisimos ingleses, que dos de ellos se encuentran dando la vuelta al mundo en año y medio, y el otro dejó su aburrido trabajo de oficina para viajar por Sudamérica. En el tour de 3 días y 2 noches, estaban incluidos albergue y comida, no el agua, si es que son. Los albergues en medio del inhabitado altiplano son para imaginar. Visitamos un salar de 12.000 km2, subidos en la vaca del jeep, es una escena increible, un hotel de sal, un valle lleno de rocas deformadas por la erosión, varias lagunas con muy diversos colores y flamencos, una impresionante zona de Geisers y unos baños termales. Pero también los ingleses sacaron tiempo para organizar campeonatos mundiales de black jack, de hacer la rana con piedras sobre lagunas, de preparación en vestimenta para viajes, de hit hicking o algo así (eso de darle a una bolita llena de arroz, que me he hartado de criticar a los que lo hacen en el albeitar)y de mafia (juego de cartas propuesto por mi, pero que aún así España sigue sin ganar ni un solo título), todo esto acompañado de cervezas y singani (aguardiente local), ha sido de lo más divertido que he hecho en este mes.

Finalmente, después de la biblia que os he escrito, me halló en San Pedro de Atacama, Chile, que os iba a proponer otro juego, en el que adivinarais donde estaba, pero la incomunicación lo ha evitado. Aún así mantengo información oculta, hasta próximas ediciones.

Me despido de Bolivia, país continuamente golpeado por las guerras con sus vecinos, en las que siempre salio perdedor, cediendo territorio en todas sus direcciones; con una fuertísima cultura, palpable en cada momento, gracias a la cercanía de su gente y donde pensaba estar 7 días y me he quedado 11, decididamente es el destino más sorprendente de los que he visto hasta ahora.

Besos y brasos desde un oasis,
Memo. HE

Viva Chile cachai!!


He estado ojeando unas fotos de los viajes del Memo y me ha sorprendido mucho el viaje en bici (aparte del Titicaca, del que no pongo fotos porque lloro de la emoción)

Para que veais donde se nos mete el Guille, realmente impresionante:
En 1995, el Inter-American Development Bank otorgó a esta carretera el título de “The World’s Most Dangerous Road” la carretera más peligrosa del mundo (da mas miedo en ingles, no?). Se puede hacer con guías y vehículos de asistencia. La parte más espectacular es la de la jungla, ya cerca de Coroico. Es un estrecho camino de tierra y piedras. Las cascadas de agua caen por las paredes del acantilado, que puede llegar a tener 700 metros de altura.
Se va Memo, se va por el barranquillo
El descenso en cifras

Distancia en bici: 69 km
Desnivel acumulado: unos 4.200 m
Altitud punto partida: 4.900 msm
Altitud punto llegada: 1.100 msm
Precio: unos 40 euros.

4900 metros? Pufff! Lo mas alto que he llegado yo en bici es cuando la subo al trastero de mi casa.
La ostia tuvo que ser de película, por cierto.

Más información


Bolivia. Parte II

Nos habiamos quedado la espectacular ciudad de La Paz, de donde dicen que es dificil irse y razón tienen, porque es donde por ahora he estado más días.

Una de las cosas, que también hice el día anterior, fué recorrerme las agencias de viaje para hacer “el descenso por la carretera de la muerte”, y después de regatear en la que más me convencía ya tnía plan para el día siguiente.

Asi que a las 7 de la mañana, me encontraba desayunando en un hotel que no era el mio, redeado de extranjeros y dándome cuenta de que la mayoría de agencias ofrecían exactamente el mismo tour. Nos suben a la cumbre y empezamos el descenso todo equipaos. Al llegar a la zona llamada de la muerte, no me intimidan ni su rimbombante nombre, ni los restos de camiones que se pueden ver en le barranco, porque otros están tan profundos que no alcanza la vista, ni las cruces que jalonan el camino, una de un áutobus con 40 personas, otras dos de turistas… y el caso es que se me ocurre hacer una foto en marcha, si señor, con la mano derecha, quedando como única unión entre la dirección y yo, mi mano izquierda que ¿a qué freno corresponde?.. aja, al delantero, pués el resultado es obvio, me tira la bici, que decía Canuto, que paz descanse, por cierto aprovecho para dedicarle esta crónica al Genarín (famoso borracho leonés al que se le homenajea el Jueves Santo con una procesión) de mi pueblo, que falleció recientemente.

Por suerte caigo de pie y con la cámar en la mano, pero me hubiera venido bien para espabilar, jooo es que yo veía al guia que lo hacía y digo ¿por qué yo no?. La bajada es espetacular y eso que teníamos que esperar por un Deckem “chilango” (habitante de México DF) que era un dolor, pero se parecía Deckem físicamente nada más. Aunque la auténtica aventura viene después del buffet que te dan y es volver a hacer el mismo camino en microbus, asomándote a los precipicios, que miedo macho.

A la mañana siguiente me acuerdo de lo que me decía Agustin, otro argentino, que ya notaría la fuerza de la comida Boliviana, que es todo grasa. Yo le dije, que no, que en 6 meses comiendo de todo en todas partes, no me había pasado nada asi que incluso desayuno una salteña (empanada típica de Salta, Argentina, pero que aquí venden como rosquillas) de chancho y un sandwich de lomito, pues fué lo último masticable que ingerí en 30 horas, lo otro fueron mate de coca (bueno para el estómago), agua y almax, siempre con el fortasec en la recámara por si complicaba el viaje de 15 horas en un bus sin baño.

Antes del viaje vi las ruinas de “Tiwanaku”, las más importantes de Bolivia y donde hizo el rito indígena Evo Morales, pero vamos que después de ver Machu Picchu, esto no tiene nada que hacer.

El bus en el que iba a Santa Cruz de la Sierra, la segunda ciudad más importante de país, era una pasada, el mejor de todo este tiempo, pero… me tocó al lao de un tio raro, como no podía ser de otra manera y además habilitaron en el pasillo un asiento para otro, con unos hierros y un cojín. Esté fué la anécdota, un peruano (lo cito como curiosidad, porque estoy en Bolivia), que no paraba de contar trolas sobre sus novias y el imperio Inca y que no entendía mi falta de atención con mis continuos: “aja”. Al final se queda dormido y “apoya la cabeza sober mi hombro”, cosa que no soporto. Al principio realicé simples movimientos disuasorios, pero daba igual, al final eran como calambres en el hombro ya y nada, menos mal que se bajó a mitad de camino. También caben destacar los TRES controles de narcotráfico que nos hizo la policia durante la noche, ahora que si encuentran algo con ese método, mis felicitaciones. Una persona paseando por el bus y haciendo preguntas incriminatorias, curioso cuanto menos.

Una vez en la ciudad, muy bonita por cierto, pero con poco que ver, así que me aburro un huevo hasta que sale mi bus, al día siguiente, de otras 15 horas nocturnas.

Finalmente me encuentro en Sucre, “ciudad blanca de las Américas”, estilo colonial muy bien conservado y con gran historia, porque aquí se firmó la independencia de Bolivia y se instauró como primera capital, título que perdió en una guerra con La Paz (que paradoja). Debo decir que estas dos ciudades no tienen nada que ver con la más importante del país, aqui las calles tienen sentido, forman paralelas y perpendiculares, la gente en el bus dice: “pare por favor” en vez de “¡¡¡me quedo!!!, no se ve tanta pobreza, en fin como todo en Latinoamérica tiene dos caras.

Siento no haber estado tan inspirado hoy, pero un comentario un poco insultante me ha desconcentrado, y no quiero darle importancia, pero por si alguien nota esta crónica más seria, que sepa que solo ha sido algo puntual.

Besos y brasos a todos/as desde la ciudad blanca de las Américas, donde nació Bolivia.

Memo. He

Vivan Bolivia y los cholos carajo!!


Bolivia. Parte I

He decidido contarlo de dos, o más veces, porque no quiero que acabe esnucao, ninguno los múltiples fans que tengo a lo largo del mundo, porque Juampoo, que sepas que fiys es leido en el norte y sur del continente americano, pasando por Costa Rica, España y Finlandia, habiendo lectores potenciales en África y Jordania, pero esos no están confirmaos. Pa que veas.

El caso es que, como os dije, me encuentro en Bolivia, uno de los paises más pobres de Sudamérica, si no el más. Con el tamaño de España y Francia y tan solo 9 millones de habitantes, de los cuales el 80 % pertenece o es descendiente de las tribus indígenas, esto lo hace el país de Latino América con más población “chola“.

Mi primer destino sigue estando dentro del lago Titicaca, la fascinante y turística Isla del Sol. Origen del Imperio de Inca, donde habitaron sus antecesores, los Tiwanaku, dejando como herencia el idioma y las creencias de una de sus culturas, la Aymara. Según la tradición Inca en esta isla nació el Sol y el primer especimen de su raza, apareciendo también, en la cercana Isla de la Luna, la conocida como Catalina. Así que esto es y ha sido siempre lugar místico y de peregrinación de los diferentes pueblos andinos. En la actualidad no ha cambiado, porque sigue siendo lugar de encuentro de los seres más extraños del cono sur, con los que coincidí, principalmente argentinos.

Para llegar a la isla, hay que ir antes a Copacabana, ciudad turística, pero solo porque hay turistas, porque lo único que tiene es una Catedral estilo arabe, no me pregunteis por qué, donde los bolivianos peregrinan a principios de febrero para sacar a su Virgen, o durante todo el año para “challar” (bendecir) sus carros nuevos y otras pertenencias, para ello lo engalanan con flores y se emborrachan, cosa en que los bolivianos son expertos.

En la frontera hacía un frio que te cagas, conocí a un argentina igualita a Sina, hasta tenía mala hostia y todo, asi que la podemos llamar “argensina“, ay Dios mio que me parto, joder como soy. El caso es que llegué a la ciudad lloviendo y con frio, estaba entonces como para ir a la isla, pero de repente salió el sol, ya luego me entere que es clima típico de estas fechas. Cogí el siguiente bote y me planté en la parte sur de la isla, la parte más visitada, aunque lejos de tener una buena oferta hotelera. Pero como eso no era lo interesante, me dispusé a subir las mayores escaleras que he subido en mi vida, recuerdo a 3800 msnm. En mi camino hacia el norte, me cruzaba con indígenas, que aparecián de la nada, ya fuera solos, con ovejas, llamas o con un niño a la espalda y todos ellos, muy amablemente me saludaban y preguntaban de donde era. Pero a mitad del camino surgió lo inconcebible, un peaje, un puto peaje para entrar, caminando, en el norte de la isla, que no tiene ni 10 km de largo y donde no hay medios de transpote que no sean animales, muy graciosos los dos cholos mayores que estaban allí en su caseta, amueblada nada más que por una radio. Pagué y segui mi camino hasta llegar unas ruinas y a la piedra sagrada de los Incas, donde realizaban los sacrificios. Esto después de 3 horas de camino, con una mochila de 15 kg y con los pulmones y el corazón que no me cabían en el pecho.

Después de darle una propina a un niño, por ensañarme los restos y contarme una sarta de mentiras sobre los Incas, me senté a descansar y es cuando entra en escena el primero de los pillaos de la isla, un chileno que llevaba una semana acampao, comiendo pan y atún y que se había gastao casi toda la plata en comprar un kg de marihuana, con el que pensaba hacer negocio. Por supuesto acabé compartiendo habitación con él, gracias a mi imán, al mal tiempo y a una argentina que nos encontramos, que venía de meditar por el monte y ya tenía alojamiento. Esos fueron mis compañeros de batalla, para ver las estrellas en la playa y cenar en un restaurante que lo único que tiene en común con otros es que se cambia comida por dinero. Se trataba de la planta baja, de una digamos… casa, donde había unos bancos apoyados en la pared y una chola con una cocina de gas, pero estuvo muy bien, hablamos con la dueña y con otros clientes, que pertenecían a un ong de La Paz que iba a formar un taller de artesanía en esa parte de la isla, que precisamente es tan especial por el poco desarrollo que tiene. Como anécdota, no hubo luz durante toda mi estancia y nos teníamos que manejar con velas y linternas.

Al día siguiente, no es que lloviera, es que calló una granizada de película y los mismos lugares, donde en la tarde anterior había 25 grados, estaban cubiertos por una capa blanca, asi que solo se podía tomar mate de coca mientras pasaba la tormenta. En el barco de vuelta a Copacabana, ya desde el norte, me topé, como no, con más argentinos, donde discutiendo sobre la situación cubana (para que veais que intelectual cosmopolita me estoy haciendo), nos dimos cuenta de la diferente visión que hay entre los dos continentes, pero antes, gracias al chileno, había conocido a todos los
hippies” que estaban de vacaciones en la isla, con su perro con jersey, sus intrumentos musicales y una tipa que llevaba un mes con fiebres tifoideas e iba a ver si se trataba, muy divertido. Con estos cuatro argentinos llegué a La Paz, después de haber revolucionao todas las compañías de buses de Copacabana, para que nos hicieran precio, al final les tuvimos que parar, porque casí acaban ofreciendonos dinero para viajar con ellos. Es muy gracioso, porque la carretera tiene que atravesar un brazo del Titicaca y para ello el bus lo hace en un ferry y los tripulantes en otros, casi me escojono, por supuesto a parte del billete.

La llegada a la capital más alta del mundo es impresionante, está como metida en un crater y tú entras por arriba, teniendo una visión espectacular de la misma. Por supuesto cuando llegas abajo, todas las calles están en cuesta y los albergues baratos no están en el centro precisamente, asi que otra vez a luchar con la mochila y la falta de oxígeno. Me alojo en uno de los lugares más famosos y baratos de La Paz, lleno de argentinos y de pintadas por las paredes, especialmente en las habitaciones. Por supuesto, dormir es tarea dificil, por el jaleo del patio y porque la peña no se corta cuando llega a la habitación y se levanta. Hubo un baño atascao durante los 3 días que estuve y eso que me dijeron que lo iban a arreglar ahorita.

Al dia siguiente me voy de museos (si que me ha dao por el rollo cultural), entre ellos el de la coca, muy interesante, y a conocer la ciudad, que por cierto era domingo y tenía iglesias cerradas, ya me habian dicho que era muy especial esta ciudad. Toda la vida se hace en la calle, que está llena de cholas, porque aquí la figura de la mujer forma una parte muy importante de la manuntención familiar, suele ser la que se las ingenia para inventarse un puesto de venta de cualquier tipo, como unos vasos que tienen una bebida típica con no se que fruta dentro, un par de lineas de telefono desde donde llamar sale más barato, un movil para que te llamen o dando voces con los destinos y el precio del microbus en el que van, y siendo capaces de transportar 40 kg a su espalda. Una gran parte de la población habla aymara.

En la tarde me voy la mayor feria que se celebra en la ciudad, “la Alasita“, donde se conmemoran las ofrendas al “Eneko“, que se hacen el 24 de Enero. Este ser, es el dios aymara de la abundancia, al que para pedirle que se te cumplan los deseos de este año, debes ponerle en su figura, lo que quieres pero en miniatura y es lo que vendían en esta feria, carros, computadoras, pasaportes, maletines con plata… todo para poner al eneko, pero no vale solo con eso, entre otras cosas tienes que darle de fumar los martes y los jueves, flipa. Era un recinto inmenso, donde había actuaciones musicales, un millar de futbolines (que aquí llaman “canchitas“) y distintos juegos que dificilmente ves en España, como ruletas o de tirar bolas, pero bastante arcaicos. Aunque donde yo me quedé fué en los restaurantes de comida típica, tomando un “api” bebida hecha a base de maiz morado y del normal, que se toma caliente. También aproveche para cambiar mi imagen, ahora tengo camiseta y chompa nuevas y ademas llevo un sombrero típico muy gracioso, debo estar bastante ridículo, porque la gente se me queda mirando.

Bueno que os iba a contar más, pero me queda largo, como siempre, asi que ya haré otra entrega.

Besos y brasos a todos/as desde la región donde mataron al Che,
Memo. HE

Vivan Bolivia y sus cholos!


El Perú (continuación)

Lo siento pero me había adelantado, no contaba con que algunas fronteras tienen horario de oficina, asi que os habeis ganao otra chaqueta (que dicen en mi pueblo). Me encuentro en Puno, a 3 horas de Bolivia, en la cuna del folklore peruano y ciudad más importante, a este lado del lago Titicaca, del que dicen es el lago navagable más alto del mundo, 3820 m. pero es mentira debe haber otro en Chile y en el mismo Perú hay lagos más altos.

El viaje hasta aquí es una gozada, entre las cumbres nevadas de los Andes, como el volcán Misti, el más famoso del país. Donde de vez en cuando, aparecen pueblos y ciudades perdidos, a medio constriur o incluso con casas de adobe. Osea, el paisaje es una gozada, pero el viaje tiene inconvenientes como camiones atravesados en la carretera y cuando baja todo el mundo a verlo, una mujer se olvida a sus hijos, o que se te siente al lao una “gran” mujer indígena con su nieto, que por supuesto solo pagan un billete pero creen que tienen derecho a asiento y medio y ya si encima se compran chicharrón de cordero en una bolsa y lo ponen todo perdido…, y menos mal que les dejé la ventana, pero es que en el lao del pasillo tenía a la madre de dos niñas, más bien mayorcitas, que también habían comprado un billete de menos, asi que como pa moverse en las 5 horas de trayecto.

El caso es que llegué aquí y vi que no podía continuar a Copacabana (Bolivia, niños) y me empezaron a marear con taxis y hoteles, al final estoy en uno que da bastante miedo, pero que conseguí que de 25 soles (6€) me lo dejaran en 10, aunque creo que la habitación no tiene las mismas comodidades que las demas, pero bueno, pa una noche.

Y na, que esto no es que sea mu bonito, he dao un paseo por el muelle del lago y hace un frio “kitikaga´” (si es que soy un canchondo, un día meparto la caja conmigo pispo, oye) y yo aquí en bermudas, chaqueta de chandal y por supuesto, chancletas.

Besos y brasos desde la tierra del Imperio Inca,
Memo. HE

Ariiba el Perú mis patas!!


El Perú

“… quiero dar las gracias al pueblo peruano, que no ha parado de colmarme de agasajos desde mi llegada…” suena a exageración, pero si lo dijo el “Che”, será por algo. Los “patas” peruanos se distinguen por ser gente amable, atenta y hospitalaria, valga como ejemplo Lima, donde si alguien te ve por la calle con un mapa, se para y te pregunta que estás buscando, incluso intentan hablar inglés aunque no lo dominen, o te acompañan hasta al lugar sin que les pille de camino, y esto en la capital, que ya se sabe la fama que tienen los habitantes de las mismas.

Mi llegada al Perú (asi lo dicen siempre ellos, con artículo delante), se produjo en Piura, una ciudad del norte, donde arribamos la gringuita y yo, después de 7 horas de viaje desde el sur de Ecuador y sin el más mínimo problema al atravesar la frontera, salvo la anecdota de que mientras nos sellaban los pasaportes, el bus fué hasta otro pueblo a dejar gente y luego volvió. En Piura tuvimos nuestro primer contacto con el menú típico peruano “sopa de pollo y cualquier otro plato que incluya pollo, de segundo”, mientras esperabamos a que saliera el siguiente “carro” (vale para los buses aquí) a Lima. Que junto con el anterior pueden servirme para escribir “Como viajar 22 horas en bus y no morir en el intento” o “¿Qué coño es esta mierda que tiene mi bolso?”, ya que durante este largo viaje, en un bus que por supuesto no era cama, aunque mis rodillas no parecian molestar a la de adelante, se me ocurrió dejar mi bolsito debajo de mi asiento y cuando después de unas horas lo saqué estaba totalmente cubierto de una sustancia marrón clara e inodora, que provenía, no supe identificar bien si de un pañal o de un vómito con pañuelos alrededor, el caso es que menos mal que había hecho uso del sabio consejo de la madre del hijo de Concha (mi madre pa quien no lo sepa) de llevar toallitas húmedas en los viajes, que no se a santo de que tenía unas en mi casa y las cogí, quitando lo mayor pero llevando un grato recuerdo en forma de mancha, durante lo que resta de viaje.

Llegamos a Lima y nos alojamos en el Hotel España, casualidades de la vida, que estaba guay, pero es de lo más extraño que he visto hasta ahora. Recorremos el centro histórico, el mercado central y el barrio chino (si, yo también puse esa cara cuando me enteré), pero como sobraba tiempo nos fuimos a la parte nueva, que da al mar, “Miraflores”, es un lugar turístico ya que allí se encuentran los grandes hoteles de Lima y se está poniendo arena en las playas (eran de piedra), porque siempre se ha criticado de Lima que vivía de espaldas al mar, teniéndolo a 20 km, asi que ahora están intentando cambiar eso. Yendo a este lugar, el que cobra en el “micro” se hace la picha un lio un casi nos cobra el doble, pero la gente rápidamente dijo que NOOO!!, en alto, pasa eso en España y todos nos quedamos pensando “pobres gilipollas”, pués a dos de esas personas les preguntamos donde podiamos ir y son los que se vinieron con nosotros a que conocieramos todo, mientras nos decian el nombre de cada banco, calle y comida típica que veiamos en los restaruantes, estuvo divertido, sobretodo viendo las caras que ponía la gringa. Destrozaos del viaje y la caminata, nos volvemos pal hotel y nos encontramos en el hall, a un tipo de Bilbao con un mono en el hombro, era lo que faltaba a ese lugar surrealista. Nada, el tipo llevaba ya varios años viviendo en el Perú y era familia de los dueños, muy majo, me aconsejó donde ir y me contó alguna aventurilla.

A primera hora había quedao con el padre de mi amiga Delia (a quien también conocí en Holanda), asi que me fuí con él a ver Lima y a toda su familia, mientras la gringuita esperaba a su exnovio que venía de Chile, esto para aclarar que ya había ciertas suspicacias por ahí. Bueno Delis, tus padres encantadores, me llevaron a sitios que nunca hubiera ido estando yo solo, incluyendo su casa y me tuvieron probando todos los platos típicos que aparecían en nuestro camino como: helado de lúcuma, ají de gallina, patitas de maní, ceviche (plato nacional) o anticuchos (pincho moruno de corazón de vaca), yo que venía de seguir la dieta nicaragüense de un desayuno americano y cena de menú del día, si acaso en la tarde el pan con mermelada que había guardao de la mañana o cualquier cosa caliente que vendan en la calle, ya sea en bolsa o caja de plástico y preferiblemente que no haya comido nunca, pués lo pasé regular (que dicen algunos), ya quería comerlo todo pero no daba más. Lo sé, no tengo remedio, hasta que no me tengan que hacer un lavado de estómago no espabilaré, igual ahora en Bolivia, aunque creo que ya tengo los suficientes microorganismos en el estómago como para soportar cualquier cosa.

Estuve con está magnífica familia hasta el día siguiente que me llevaron a conocer su pueblo, al mercao a que probara la tuna (una fruta), que viera como es la lúcuma (otra fruta) o el maíz morado con el que hacen la chicha (bebida típica, que también probé) y la mazamorra, (postre típico, se escribe así, ¿no Delia?). También vi el club de campo del pueblo, volví a comer y me dejaron el bus que iba al Cusco, capital del Imperio Inca.

Después de 20 horas por las carreteras de los Andes, llegué a esta magnífica ciudad, a 3500 metros de altitud, llena de cuestas y escalones, que me costaron (valga la redundancia) un “soroche” (mal de altura en Qheshwa, que por cierto google tiene página en este idioma, pa flipar) mientras buscaba albergue,así que en cuanto encontré uno medio barato allí me quedé. Después pasear por este patrimonio de la humanidad, paro a tomar un mate de coca, que es increiblemente bueno, y me junto con un inglés que es amigo de Jonathan Woodgate (futbolista), ¿no es curioso el tema?. Sigo caminado por la ciudad y me encuentro una plaza llena de gente, haciendo círculo alrededor de otros que dan voces, digo ya está, otra vez que hay jaleo, porque Cusco también es conocida por sus movilizaciones sociales, pero no, eran grupos de teatro callejeros muy graciosos, o eso se supone porque no entendía nada de lo que decían ya que en esta región andina hablan como el niño de Diarios de Motocicleta, diciendo cosas como: “Qui dis que…” o “acasito no más“, pero con una voz muy fina y un acento extraño. Me encuentro a la gringuita que andaba por ahí con sus amigos, pero ya tenían reservao tour pal Machu Picchu y yo iba a ir de manera económica. Después de cenar, me fuí yo solo a escuchar música andina y ni tan solo, que acabaron tocando para mi, porque no había nadie más, asi que les hice pasar el trago yendome para la camita.

Es el día de visitar la mayor atracción turística de Sudamérica, asi que agarro mi mochila y voy a que me desinformen en la oficina de turismo sobre la manera más barata de ir al Machu Picchu, porque estos incas eran más listos que los romanos (que dejaron los agujeros en el acueducto de Segovia para que pasaran las cuadrigas de telepizza, es de Faemino y Cansado, solo la reproduzco), pusieron su ciudadela en un lugar donde solo se puede llegar en tren o andando 8 horas, más la hora y pico de subida, asi que te sangran to lo que pueden y más. Al final me hago con un billete, no el más barato, pero me evito pasar dos noches allí, que es la forma de ahorrar. Me dirijo en bus hasta la última estación de tren que se puede llegar por carretra, que es la forma económica, pero parando en otras ruinas incas, donde conozco a unos catalanes y a una francesa que llevan dos meses viajando por el Perú y consiguen que en un parque nacional les rebajen la entrada, y es que en latino-américa no es que el regateo sea un arte, es religión, ya directamente en muchas tiendas te dicen ofreceme y asi empiezas como en la Vida de Brian, un “toma y daca constante” (que dicen los periodistas deportivos) hasta que llegas a la mitad de lo que dijo al principio, pero ya en un parque nacional, me quedé flipao, yo como gilipollas pagué mi entrada porque incluía otras ruinas que no llegué a ver por quedarme todo el día con esta gente, que me invitó acomer de sus sandwiches y a hoja de coca, que andabamos escalando a unos 3000 metros. Finalmente me voy en bus a coger mi tren y es aqui donde pierdo mi segunda chaqueta en lo que va de viaje, siiii joder, la del Che con lo que me gustaba, el caso es que soy un poco imbecil y la apoyé entre mi mochila y la ventana, mientras hablaba con unos argentinos (por cierto que Cusco es como la Plaza de Mayo de Buenos Aires, madre mía que cantidad de argentinos, especialmente porteños) que me vuelven a decir lo bonito que es el norte de Argentina. El caso es que me doy cuenta de que la ventana está abierta y digo: “hostia, como para haberse caido la mochila”, pues no liiisto, lo que se cayó fué la chaqueta, asi que ahora ando con una “chompa” (chaqueta en peruano) de chandal del tebeo (que dirían los mismos de regular) esperando a encontrar otra chaqueta de mis sueños, quizas en Bolivia me compre una como las de Evo Morales, jeje.

Finalmente llego a mi tren y me siento con un argentino (no podía ser de otra forma) y dos francesitas, hago buenas migas con el porteño (originario de Bueno Aires, que se ma había olvidao decirlo) y acabamos compartiendo cena, charla y cuarto. Donde hablando y hablando me entero que es familia de Ernesto Guevara de la Serna (el “Che” coño!!), no es obsesión con el personaje pero es un cúmulo de casualidades. Asi que a las 5 de la mañana me subí al Machu Picchu con un argentino músico, teólogo de izquierdas y familia de uno de los iconos del siglo 20, increible (Luli, no llegamos a ver amanecer, pero eso día estaba nublao, ahora que cuando hace sol creo que hay unos horizontes…). Después de una hora de pasarlas putas, con tanto escalón y 2500 metros de altitud, llegamos a la obra más impresionante que jamás he visto, no os podeis hacer una idea mediante las fotos, no hay palabras para definirlo, bueno si “acojonante”. Caminamos y nos sentamos a maravillarnos de la ciudadela inca, mientras alternan el sol y la lluvia, fuaaaaaaaa, que grande. En el camino de bajada sigo arreglando el mundo con mi amigo Mariano y quedo de llamarle cuando esté en Buenos Aires. Cojo el tren de vuelta, conozco a otro argentino con quien también quedaré en la gran capital y pillo un bus hacia la segunda ciudad más importante del Perú, Arequipa.

Y aquí estoy hoy, despiéndome de un país cinco veces más grande que Ecuador, eso es casi tres veces España, que me recorrido en ocho días, pasando una gran parte en autobuses, como ayer 10 horas, aunque hay que decir que los “carros” son buenos, que siempre ponen películas y que las carreteras están a años luz de los caminos de cabras de Costa Rica. Por supuesto me queda muchísimo por ver, aunque en esta ocasión he conocido la región de la costa, donde están Lima y Arequipa, que se caracteriza por ser totalmente desértica (¿a que no lo sabiais?) y la región andina, quedándome la zona amazónica que equivale a tres quintas partes del país. Pero es buen cierre, una ciudad colonial llamada “la ciudad blanca”, también patrimonio de la humanidad, donde ha vuelto a actuar mi imán de pillaos y ya se ma han juntado dos con tatuajes hasta en las orejas, hablándome de todo un poco y ofreciendome porros y lo que quiera, con la pinta de buenazo que tengo…no lo entiendo. El caso es que es un buen reflejo del Perú, edificios coloniales, cultura indígena, zonas modernas y los famosos taxis peruanos “los ticos” (nada que ver con Costa Rica), es un modelo de Daewo, creo, por el cual puedes leer titulares de prensa como: “dos hombre sacan cadaver de tico y arrojan en calle”.

Siguiendo con la chapa, que no pensé que iba a dar pa tanto, os diré que mañana parto para Bolivia, el Tibet de las Américas, que no tiene salida al mar y ya se ha encargao Evo Morales de recordárselo a Chile, que se la quitó en una guerra. El caso es que es fronterizo con cinco paises y mi idea era bajar por Chile, pero teniendo en cuenta que no han parao de decirme los bonito que es el norte Argentina (¿verdad Jose?), de que a mi amiga Ruth, que está en Chile, le dije que iba a llegar en una fecha que no voy a cumplir y que quiere ir a Brasil a ver a una amiga suya, voy a hacer esto interactivo (si es que alguien continua leyendo todavía) y vamos a jugar “Mueve a Memo por Sudamérica” para ello teneis que mandar un mensaje con vuestro nombre, no molan los anonimos, a los comentarios de este post, con la palabra Memo y el pais al que quieres que vaya, se aceptan comentarios posteriores. Con el resultado, haré lo que me de la gana porque os conozco y seguro que alguien me dice: “yo quiero que Memo baje por Paraguay, haciendo autostop pero solo a camiones rojos, conducidos por tipos gordos, calvos y con bigote” y es que no hay conexión por carretera con Paraguay, está el desierto y además no es precisamente el estereotipo de los paraguayos. Y también, que igual a mi amiga se le ocurre algún plan, ya sea el inicial u otro y eso puede prevalecer (¿verdad Ruti?).

Espero vuestras ocurrencias y no haberos aburrido mucho,
besos y brasos desde la tierra del Imperio Inca,
Memo. HE

Arriba el Perú mis patas!!


Ecuador

Pues si gente, ya salí del Ecuador y me encuentro en el Perú. Me ha llevado una semana, ver por encima, el país más pequeño de los Andes, poco más de la mitad de España, y eso que solo he conocido una de las cuatro regiones en que se divide, pero ya os daré mis impresiones más adelante, ahora voy a relatar como han sido estos días, que por supuesto no van a poder igualar al primero.

Después de mi toma de contacto con Suramérica, me dispongo a salir de Quito con mi amigo Santiago, a eso de las 6:30 de la mañana. Como el es un breeder (modificador genético de plantas), hacemos una primera parada en una explotación de rosas donde trabaja una amigo suyo (información: Ecuador es el 2º productor de rosas a nivel mundial, después de Colombia), muy pero que muy interesante, aprendí un montón y me salí de los circuitos turísticos que no está nada mal. Después de esto, me bota en Otavalo, famoso pueblo indígena de la sierra Andina, no sin haberme dado sabios consejos de “backpacker” (mochilero en español, pero no quiero ni una puta gracia), como que si me interesa una camiseta pero no tengo espacio en la mochila, pues tiro una, oye ni 20 mins le dí a su consejo, pero con una chaqueta que me dejé en su carro (por cierto Santiago, te la regalo), con el frio que hacía y las ganas que tenía yo de algo indígena, y así fué, pasé por le mercado y vi “la chaqueta”, con la efigie del Che en la espalda y el nombre por delante, si señor era lo que necesitaba para motivarme aún más en este viaje. Iba transcurriendo mi día entre gente con vestidos típicos y hablando “kichwa“, sin más penas ni glorias, hasta que me de dió por ir a una peña musical andina, allí estaba yo con mi birra, en mi mesa, viendo tocar a unos tipos con coleta, cuando se me sienta una pareja un poco rara en la mesa… hablan español, son colombianos (famosos por su rumba, fiesta) y son actores de teatro, pués para que queríamos más, con esas premisas, la botella de whisky, que les pilló el indio camarero picando la “guacaya” (una bebida de allí) y mi fantástica frase de: “no, es que los del norte de España somos mu frios y no bailamos”, pués el Memo estuvo hasta las 2 de la mañana bailando música andina con una colombiana, que no estaba ni bien ni mal, pero que como soy más parao que un chotis, nunca sabré si tenía más intenciones.

No había resaca al día siguiente, pero si turismo, el mercado de animales, 6:00 am, que grande, pavos con cerdos atados, esto…. hombres con cerdos atados subastándolos, niños con un rebaño de ovejas, llamas por allí comiendo chaquetas del Che, vacas, cebús… de todo había campando a sus anchas, saltando de los camiones, metíendolos en los autobuses en sacos y los indios gritando 135, 4.30, increible. Me doy una vuelta por el mercao de artesania, que al ser sábado ocupaba todo el puto pueblo y me quedo con ganas hasta de comprarme a una de las familias que atienden, que maravilla todo. De aquí me voy a mi siguiente destino, Baños de Agua Santa. Esta ciudad es famosa en Ecuador por sus termas, sus melcochas (dulces típicos que se elaboran sobre un hierro en la pared, dándole de vueltas y estirándolos), su ambiente y por todas las actividades que puedes realizar: cannioning, rafting, puenting o suputamadring, solo hay que tener plata. Como el día anterior había ido bien, vuelvo a buscar una peña, por suerte esta vez, no rompo, destrozo la media de edad del garito, digo uy! que bien, hoy me acuesto pronto, una mieeeeeeeeeeeerrrrrrrdaaaa…. aquello estaba de puta madre, aparte de no sacarme a bailar, los espontáneos dedicaban canciones y salió un tipo a recitar poesias indígenas que se te ponían los pelos de punta pa dos días, que gozada.

Después de despertarme varias veces por voves de borrachos, gritos histéricos de gringas (porque eso no eran gemidos) y el personal del albergue, me dispongo a subir los Andes en bici, ole mis cojones, encima a mi manera, porque a mi no vale con el circuitillo ese de las cataratas que hace todo el mundo verdad?, pues si, si que me valía, lo que pasa que uno anda un poco gilipollas y no sabe interpretar las señales ecuatorianas. El caso es que yo iba con mi bici por la carretera (niiiiiiiinoninoninoniiiiiiiiii) y veo un camino a la derecha, un dibujo de un señor con una bici para ese lao y un señor con mochila para el lao de la carretera, efectivamente cojo el de la derecha, como cualquier hijo de vecino, el caso es que cada vez se pone eso más cuestarriba, no veo a nadie más en bici, la mayor parte la tengo que llevar en la mano y solo me adelantan 4x4 y quads, diciéndome que si me llevan, hooombre no jodas!!! yo estaré en baja forma, pero soy cazurro (oriundo de León) y esto se supone que lo hace cualquiera, asi que yo acabo. Por fín llego a un mirador, y sin aliento pregunto, en algo parecido a un bar: “¿Queda mucho para las cascadas?”, uy si eso no es por aquí te has equivocado de camino…….no tenía fuerza ni para enfadarme, habían pasado dos horas, estaba muerto y no habia empezao la ruta, pero…. soy de León, la vista era increible y por ahora era bajada, asi que me hice mi maravillosa ruta de las cascadas, almorcé en una bar de carretera donde te dan las salchipapas en bolsas de plástico, mientras veía una reyerta indígena con cañas y machetes y sudé todo lo sudable. Ne mi defensa debo decir, que la señal estaba como he contado, solo que había una pequeña flechita debajo de cada dibujo que indicaba hacía el otro lado, le podia haber pasado a cualquiera.

Mi siguiente destino fué Cuenca, famosa ciudad colonial patrimonio de la humanidad. El viaje hasta aquí duró 7 horas, en el asiento de atras del bus, que cada ve que pillaba un bache, yo salía despedido un metro hacía arriba. Encuentro un albergue chulo, comparto habitación con un francés y un israelita, y me quedo tomando cervezas, con este último, una gringa y otra gabacha.

Al día siguiente visito la ciudad con mis dos nuevas amigas y la gringa, que por cierto es igual que Christina Applegate, se une en mi ruta hacia Perú, asi que ese mismo día nos cogemos un bus hasta la ciudad, casi fronteriza, de Machala. 6 horas de viaje, porque como no… había una huelga cortando la carretera y al esquivarla por el monte, se jodió el autobus, al menos una hora. Esta ciudad no es muy turística, así que los albergues dan bastante miedo, al final encontramos uno que bueno, que el tipo con toda su buena intención del mundo nos ofreció una cama matrimonial, pero… no tuvo mucho éxito la idea, asi que camas separadas. Cenamos en la calle, en uno de los puestos que habian quedao entre los restos del mercao de ese día y nos compramos unas birras para beberlas en la plaza principal de la ciudad, pues por supuesto que no se podía, a quién se le ocurre??. Así que nos volvemos para la habitación y menos mal, porque resulta que era compartida, pero no con turistas, sino con unas cucarachas ecuatorianas del tamaño de mi cabeza, además que volaban las hijas de puta, pués entre trago y trago, chancletazo al canto, hasta que se retiraron de nuestros aposentos.

Y así transcurrieron mis días en el país del Ecuador, país con forma de calavera sonriente en el que te puedes encontrar indios hablando Quichua (lengua andina, diferente del Quechua…. exáctamente en la “i”, como ocurre en la mayoría de sus palabras) en Banco Central de Quito, donde llamar a España te sale casi más barato que si estás allí por la gran cantidad de emigrantes que tiene, donde se puede subir alguien al autobus y gritar “a ver esos chochos” o “chochos encuerados”, o donde cuando no contesta nadie dicen “cricri, cricri” que yo pensé que eso era solo de fpong. Pero como os decía, ha sido el país más pequeño que visitaré (exceptuando si voy a Uruguay) y solo he estado en la región Andina, faltándome la de la Costa, la del Oriente o Amazonas y las Islas Galapagos, donde 5 días de turismo te pueden costar 800 $. Así que no me queda nada.

Besos y brasos desde la tierra del Imperio Inca,
Memo. HE

Arriba el Perú mis patas!!


Quito “Dios bendiga al pueblo quiteño”

Madre mia, pensaba escribir una vez por país o algo así, pero es que creo que lo del primer día va a ser muy dificil de superar. Comoooo?????!!! me puede regalar Quito una revuelta estudiantil con proclamas revolucionarias y antiyankees el día de mi visita??? que grandes, yo no soy religioso pero ellos si, asi que bendecidos quedan, pero vayamos por partes, como diría Jack el Destripador (dios!! me encanta esta frase).

Para empezar mi mochila y yo no acabamos de entender la relación cantidad-espacio, menos mal que llega Isa (una amiga de Navarra) y me da ciertos consejos, como ella es medio montañera. Asi que fuera varias prendas y cosas inútiles como libros de lectura y diccionarios de inglés. Llego al aeropuerto y ya surge la primera complicación, según el tronco de “Copa Airlines”, vean que lo he pronunciado en perfecto inglés, tengo que tener un billete de salida de Ecuador o me deportan, bien… pués… le pido uno reembolsable, total 500$ Quito-Panamá-Lima, tiene cojones la cosa, por supuesto nunca me pidieron ese billete al entrar en Quito y ya pasé a devolverlo.

Me espera mi amigo Santiago, famosísisimo breeder que conocí en Holanda y me lleva a mi albergue, que está en una zona de marcha de la capital. Nos tomamos una pilsener en uno de sus bares de cabecera y vuelvo pal hostal, donde antes ya había alguno más perjudicao que otros con eso de los 12 litros de ron-cola gratis. Me animo y me tomo uno, por cierto nada de publicidad engañosa, me dijeron que un balde de ron-cola y si que era un puto balde del que te servías con 1 cazo. Charlo con unos alemanes que parecen majetes, uno de ellos había estao de Erasmus en Sevilla, pero como era el único pues todo lo demás en inglés, por cierto que me dicen que vaya bien que hablo para ser español, un halago para mi, pero que demuestra la imagen que damos los españoles fuera. Bueno el caso es que se une un gringo y de vez en cuando aparecía un austaliano todo mamao, que era la única frase que le entendiamos “i´m from australia” y el tipo nos ponía los dedos en forma de L en la frente y se piraba, al final le consegui sacar que era una señal de caballeros. El ron se acabó, los alemanes sacaron más y el puto australiano salió del albergue en no una de las mejores zonas de Quito, al tiempo fuimos en su busca pero no dimos con él y me he ido sin saber si volvió o no. Me voy a la cama y no se a que hora me despierto, no sabía si por el ruido o que, pero empiezo a notar una sensación familiar, coñooo!! que voy a devolver, pero si solo tomé tres vasitos de plástico… y como siempre me ha ocurrido no me da tiempo a llegar al baño: bajo de mi litera apoyándome de un salto en un baúl, paso por otra habitación y aguanto la primera arcada (muy escatológico, pero es así), llego al pasillo y ya de la seguanda se escapa algo, abro la puerta del baño y…hostia!!! es una ducha!!, mala suerte, la de al lao es el baño, pero también como siempre se me queda pequeño. Le pido a la de recepción (vease muchacha durmiendo en escaño de cocina) algo para limpiar el piso, lo hago y vuelvo pa la cama.

A la mañana siguiente voy a cambiar mis billetes de 50 y 100$ (información: el $ es la moneda oficila de Ecuador desde el 2000), porque en muchos sitios no te los aceptan, asi como a devolver mi billete de avión que era cerca del banco. Le pregunto a un poli si puedo ir andando o es mejor en bus y me dice que si, que por la Av Amazonas, mu bien. Pregunto a un lustrador de zapatos y me dice que 7 cuadras (700 m en español ibérico), bueno, hace buen día y es pronto. A las 2 cuadras vuelvo a preguntar y resulta que quedan 8, vamos a ver, esto empieza a ser un problema, pero oye ya puestos… Después de otras 6 cuadras me dicen que me coja un bus que está lejos, pero hoooostiaa!! es que alguien lo está moviendo o pretendeis volverme loco??. Al final llegué.

Al volver al albergue, en taxi, me encuentro con los alemanes y me dicen que se han cambiao de hostal, y eso? y me responden los troncos: “porque esta mañana al levantarnos estaba todo vomitao..” Cara de circunstacias y callao un perro, mientras pienso, pues no debo haber sido el único porque yo lo limpié perfectamente con una escoba rodeada de un trapo lleno de mierda. Posteriormente me dirijo a coger el famoso trole (transporte más común y económico de Quito) para ir al centro, pero no funciona porque hay huelga estudiantil. Mu bien, pos otra vez pateada. Llego al casco viejo y empiezo a ver policia, niños desde 8 años corriendo por las calles y siento algo que pica de cojones en la garganta y hace llorar los ojos. En efecto estoy en la manifestación, pregunto en una tienda la causa y es por que a los estudiantes les cuesta 12 centavos el transporte urbano, mientras que a los demás 25 y ahora lo quieren subir a 15 y 30, respectivamente, pero no les dan un carné estudiantil con más beneficios, la enseñanza pública tiene muchos problemas aquí. Me salgo, voy a la Plaza Grande y mientras leo el periódico, hablo con viejillos que tienen, como no, a sus hijos en España (información: la colonia ecuatoriana es la más numerosa en nuestro país), uno de ellos en Madrid y muy bien y el otro en Barcelona y no tan bien, curiosidades.

Doy un paseo por el centro y siento el famoso mal de altura, porque Quito está 2850 m y además hace fres-quito (tenía que hacer la gracia). Me tima un puto taxista y me vuelvo andando pal albergue, porque el trole sigue sin funcionar y si sñr. es ahí cuando más gozo en todo el día, estudiantes lanzando piedras a la policia, estos devolviéndoselas (no entendí esta actitud represiva) y gente alrededor cantando cosas como la mítica: “no queremos, no nos da la gana de ser una colonia norteamericana” o “ya no hay maiz, ya no hay papas ahora lo que hay son muchos chapas (información: policia ecuatoriana)” y muchas más, saco mi camara de fotos y empiezo a grabar como cortan la carretera quemando cartones y en un momento de descuido los estudiantes empiezan a avanzar hacia la policia tirándoles piedras y estos tienen que huir ante el griterio de la gente. Dioooosss si llega a estar aquí Rosaurin (amigo de Córdoba que igual ni lee esto) nos ponemos la chaqueta en la boca y empezamos a organizarles o López (un fotografo, digamos que aventurero), que hubiera tenido más huevos y mejor criterio para inmortalizar el momento. Por supuesto la policia no fue pa casa, asi que empezaron a aparecer chapas con pelotas de goma y gases y yo por allí corriendo con la cámara mientras
los chungos con piedras en las manos me miraban como diciendo: qué hará este huevón?. Impresionante, no tengo palabras. Gracias, gracias….

Seguro que los demás días no van a ser tan destacables, pero vaya comienzo, insuperable, aunque sea largo de cojones no me da reparo, por qué esto lo lee quien quiere no? pos ya esta.

Besos y brasos para todos/as, desde el centro del mundo,
Memo. HE

Viva Ecuador carajo!!


LA PARTIDA

Aquí me teneís, a unas horas de salir hacía Suramérica, quien cojones me lo iba a decir a mi, que un tio de León, de barrio de toda la puta vida, se iba a ir solo por el nuevo mundo, madre mia que jaleo. Menos mal que voy en avión y no solo porque evito cruzar el mar Caribe en lancha y atravesar Colombia, sino porque de no ser por el billete igual me echaba para atrás, pero ya es tarde y sería estúpido si lo hiciera.

El caso es que aquí me encuentro, con un mochilón por preparar, mi bolsito calvin klein (otra que si me lo cuentan….) y siguiendo con la parodia de la película del “Che”, las olorosas, ya se que es una gracia muy facil y mala, pero es que es verdad, como meta las chanclas húmedas en una bolsa de plástico eso se vuelve peligroso para la humanidad. Aparte llevo la mayor ilusión del mundo por seguir conociendo Latinoamérica y cultura.

Qué me espera?, pues para el primer día…, Ecuador, creo que con suerte un amigo en el aeropuerto de Quito y un albergue de mochileros, donde casualmente los miércoles regalan 12 litros de ron y cola para que se conozcan los huespedes. A partir de ahí, lo que vaya surgiendo cada día.

Qué más me llevo? el recuerdo de todos vosotros, los ánimos que me estais dando diciendo la envidia teneis y por supuesto el año pasado, del que un día me dijo el maestro Pep: “Maestro, este va a ser tu año”, yo me reí, pero que razón tenía el hijoputa, lo malo es lo pronto que se acostumbra uno a lo bueno y como no me conformo en que se quede ahí, no veo mejor manera de continuar que haciendo este viaje y agradeciendos a todos lo vivido y como diría cierto personaje: “agradeciendos de antemano lo que queda por pasar”.

Seguiré informando,
Besos y brasos desde Costa Rica, para todos/as
Memo. HE

pura vida maes!!