Hellín, destino no apto para el relax pascual
ESCRITO POR Memo a las: 12:50 pmFiled under: actualidad, propuestas, Viajes ;

Este aviso no tendría sentido en la mayoría de la cafeterías españolas, pero en la denominada como “Ciudad del tambor” y alrededores viene muy a cuento.
Dice la historia que:
En 1411 cuando San Vicente Ferrer, en predicación en Hellín contra brujas y adivinos, instauró las procesiones de penitencia encabezadas por “músicos y tambores” (…). La procesión de los Azotes de mediados del XVIII en la entonces villa, era encabezada por dos grandes hileras de tamborileros. La escisión definitiva de éstos en 1876, por las protestas del clero local ante su indisciplina y crecimiento espectacular, por lo que comenzaron a redoblar sus tambores fuera de las procesiones. Ello llevó a que las tamboradas se configuraran en la forma y manera en que hoy las conocemos, tocando los tamborileros el tambor libremente por las principales calles del centro de la ciudad.
Sacado de la Asociación de Peñas de Tamborileros
Ahora ya voy entendiendo un poco todo, porque claro uno es de provincias y del norte y llega allí y le instalan en una peña, cosa que debe tener toda fiesta que se precie. El local de los “Penegrinos”, así se llama ésta, es una antigua discoteca donde ya está todo organizao, lógico teniendo en cuenta que nos encontrábamos en sábado santo, allí teníamos bebida, comida, música y mobiliario acorde con las necesidades de estos días porque es allí donde vive. Como recibimiento unas fantásticas migas manchegas degustadas en plena calle y acompañadas de cervezas de todos los tamaños.
Pese a llevar ya varios días de batalla, la fiesta comienza pronto y a las 6 de la tarde están los bares y pubs que si me quitan el reloj son las 3 de la mañana, y hale! venga copazos pal pecho. Con el gaznate ya afinao se vuelve a la peña y se cena, para coger la noche con algo de carrerilla. Finalizada la sobremesa se preparan las máquinas y la vestimenta y nada, a tocar toda la noche por el pueblo y en algunos bares donde esté permitido.
Se hace tiempo hasta que sea la procesión “religiosa”, a eso de media mañana, con buen clima se aguanta bien de copas, pero con frío, como sorprendentemente fue el caso, hay que agudizar el ingenio para no caer rendido, en esta edición se optó por bloquear el paso a un disidente.
Una vez despejados y desayunados, volviendo al zumo de cebada, nos dirigimos a la procesión entre unos 10.000 ó 20.000 tamborileros, el récord mundial se batió el miércoles y fueron 18.000, según los sindicatos. La verdad es que aquí se juntan los que no han dormido y los que sí. El Domingo de Resurrección toca El Encuentro, todo el mundo se concentra en una plaza esperando la llegada de los pasos, momento que se respeta rigurosamente hasta que las dos imágenes (a los lados en el vídeo) se ponen frente a frente y se abre una enorme piñata llena de palomas, que hace que todos rompan a tocar al unísono, momento bastante impresionante.
Una vez visto El Encuentro, no se acaba el día como yo pensaba, se produce un avituallamiento sólido y líquido porque después de todo esto viene lo bueno La Tamborada, que como se dice al principio, consiste en que los tamborileros vayan tocando libremente delante de la procesión, a los que una procesión en sí les parezca larga, éstas son pa cagarse, en la que yo participé no debe ser la más extensa y aún así son 4 ó 5 horas, a un paso tranquilo tocando el tambor y bebiendo cerveza y vino (tenéis que ver la destreza de los hellineros para manejar ambas disciplinas), mientras detrás de esos miles de músicos viene la policía precediendo a las cofradías que llevan sus pasos al hombro.
Antes de llegar al destino de las cofradías, se aparcan los tambores y se ve pasar a las bandas y a los costaleros, de una forma… algo folclórica.
Como aún no están lo suficientemente cansaos, esperan a que vuelvan a pasar las bandas de vuelta desfilando y algún que otro paso, luego se come en la peña y a eso de las 7-8 de la tarde, ya dan por finalizada la jornada. Lo noooomal.
Aquí va una muestra de que uno de León se puede adaptar perfectamente a esas tradiciones manchegas.
Por si todo esto no fuese suficientemente cojonudo, NO TE DEJAN PAGAR NADA, otra razón más para asistir a tal evento.
Espero haberme explicao y haber homenajeao un poquito a estos Hellineros que me trataron de puta madre.
1/2s besibrazos para todos/as,
Memo. HE
Racatapla, racatapla…












