Pues resulta que me iba a registrar en myspace porque quería ver unos vídeos que no me dejaba ver si no estaba registrado. “Guay, así de paso me hago un espacio y si tengo tiempo lo gestiono y si no, no”. Todo correcto hasta que llego ahí donde siempre pone “al activar esta casilla confirmo que conozco y estoy de acuerdo con los terminos de privacidad y garambainas varias”. Antes de darle, y con un reflejo del rabillo del ojo, el poco jurista que me queda lee la letrica pequeña, que he tenido la consideración de ampliaros un poco:
“Al activar la casilla, confirmas que sabes que MySpace.com es un sitio Web mantenido por MySpace en EE.UU. Asimismo, consientes en que se transfieran tus datos personales a EE.UU., donde estarán sujetos a las leyes de EE.UU. y donde el nivel de protección de datos es diferente al de tu país. Del mismo modo, aceptas las cláusulas Condiciones de servicio y política de privacidad de MySpace en las que se describe cómo se van a utilizar tus datos personales.”
Un escalofrío me sacude y casi me hace soltar el ratón. El siguiente paso es cerrar la ventana y dejar mi registro en myspace para otro día que tenga las defensas más bajas.












