Barcelona anda estos días revolucionada por la presencia en sus calles del equipo de rodaje de la nueva película de Woody Allen. Ayer tuve la suerte de que rodaron al lado de mi curro y pude ejercer un rato de paparazzi. La escena transcurría en la terraza de un bar. Tras la zona acordonada, la multitud se agolpaba para ver al genial cineasta (con sus inseparables gorro de pescador y gafas de pasta negra) y a su nueva musa (luciendo una deslumbrante y ondulada melena rubio platino). El grito que más se oía era: “I love you, Scarlett!”.
Por la tarde rodaron en Santa María del mar, con lucimiento del folclore catalán incluído: castellers , correfocs… (Scarlett y otra actriz paseando entres las chispas). La película hará sin duda buena propaganda de la ciudad: el título que se baraja es Midnight in Barcelona; aunque algunos barceloneses están indignados con la inversión de un millón de euros que ha hecho el ayuntamiento en la producción de la película.












