Hacia una Venezuela Socialista y Participativa
ESCRITO POR tiramisú a las: 3:00 pmFiled under: actualidad ;
El gobierno de Chávez ha iniciado diferentes programas sociales a los cuales denomina misiones. Hay misiones de carácter educativo – Misión Robinson, Ribas y Sucre. Otras misiones son relativas a la sanidad (Barrio Adentro), redistribución de la tierra (Zamora), subvención de alimentos (Mercal) o que promueven las cooperativas y el entrenamiento vocacional como Misión Vuelvan Caras.
La Misión Barrio Adentro ha sido elogiada por la Organización Mundial de la Salud. No solo está resultando ser un éxito rotundo, si no que presenta al mundo una alternativa nunca antes vista. Este post narra el nacimiento, la evolución, resultados y significado de esta Misión.
Todos los datos utilizados vienen de un documento publicado por la Organización Panamericana de la Salud:
Barrio Adentro: Derecho a la salud e inclusión social en Venezuela
Misión Barrio Adentro
Con la aprobación de la nueva Constitución en 1999, la salud se proclamó como un derecho social fundamental, asegurado por el Estado venezolano, y con garantías de participación, activa y de protagonismo, de las comunidades sociales organizadas; Misión Barrio Adentro es la implementación de este derecho.
En Venezuela, los barrios, son lo que nosotros llamamos favelas. Estos barrios sufrían de severas limitaciones para acceder a la sanidad. Según un informe de la ONU, Latinoamérica y el Caribe es la región más desigual del planeta; según la Organización Mundial de la Salud, en Venezuela “las profundas inequidades sociales se habían trasladado al acceso a la atención en salud y medicamentos”. Una estadística lamentable es que “desde los años sesenta, el numero de hospitales públicos en Venezuela no ha variado excepto por la construcción de un hospital en los años ochenta”.
En el 2002, la Federación Médica Venezolana, con el apoyo del Alcalde de Caracas, organizo un paro nacional del gremio por motivos salariales. En los barrios, muchos de los ambulatorios dejaron de funcionar, y los que lo hacían, atendían con la condición de recibir una “colaboración”.
En el 2003, el gobierno abrió plazas para médicos que quisiesen trabajar en los barrios. Muchos no se presentaron por presión de la Federación Médica, y otros tanto se negaron a trabajar en los barrios por motivos de seguridad. Fue entonces cuando Venezuela pidió ayuda a Cuba, con la cual llegaron a un acuerdo donde Venezuela le ofrece a Cuba petróleo a un precio por debajo de la tasa de mercado a cambio de médicos con una media de 10 años de experiencia.
Aunque la Misión nació como un proyecto de cooperación humanitaria en el barrio Libertador de Caracas, la misión rápidamente se convirtió en un programa de salud nacional cuya meta es “Salud para todos”.
Este plan de atención primaria ha sido elogiado por la Organización Panamericana de la Salud, que forma parte de la Organización Mundial de la Salud. La OPS ha publicado un documento sobre Barrio Adentro que es verdaderamente estimulante. No os puedo animar lo suficiente a que lo leáis ya que os hará sonreír durante un buen rato.
Inicialmente solo se trasladaron tres médicos Cubanos. Estos se reunieron con las autoridades para identificar los mayores problemas y la manera más rápida de solucionarlos. Esto les llevo a reunirse con las comunidades de los barrios para ver si se podían alojar en sus hogares, o incluso instalar los consultorios en algunas de sus casas. Esto hizo que las comunidades de los barrios se organizaran en Comités de Salud – estructuras que se eligen en asambleas populares.
Este es el testimonio de una auxiliar de enfermería perteneciente a uno de estos Comités:
“Cómo se revierten las cosas aquí en este país. Anteriormente los que tenían el médico de cabecera eran los ricos. ¡Los ricos, doctora! Y ahora nosotros tenemos nuestros médicos de cabecera con propiedad, y médicos de calidad, que no están por el billete, por el materialismo, no. Aquí tenemos los médicos que lo hacen de vocación, que son el día a día con nosotros, el que siente, el que vive la pobreza, con nosotros. Entonces eso para nosotros es más valioso.”
En la actualidad, Misión Barrio Adentro cuenta con 31.439 profesionales y técnicos de la salud. De estos, 15.356 son médicos cubanos.
Aunque hay quien dice que Barrio Adentro solo ayuda a un porcentaje muy pequeño de la población, quizás fuese así al principio, pero ahora las cifras hablan por sí solas en un país de 26 millones de habitantes.
En el año 2004-2005, Barrio Adentro realizó 150 millones de consultas – casi cuatro veces el número de consultas en los ambulatorios convencionales. De estas, 58 millones fueron en domicilio. Gracias a la atención inmediata de los médicos de Barrio Adentro, la misión salvo la vida a 18.251 almas. Todos los servicios y tratamientos son gratuitos.
En la actualidad, y contando con el 30% de la población de mayores ingresos que se pueden permitir atención sanitaria privada, el porcentaje de venezolanos con cobertura médica esta cerca del 100%.
Como se puede observar, al menos en materia de sanidad pública, la Venezuela de Chávez está muy por delante que en décadas pasadas. No solo eso, si no que la nueva Constitución garantiza un sistema de salud participativo que da protagonismo al pueblo venezolano. Esto se consigue a través de los Comités de Salud.
Comités de Salud
Es imposible para mí encontrar palabras que puedan transmitir el espíritu de estos Comités, por lo que os presento las pablaras de una de sus primeras coordinadoras:
“Aquí todo el tiempo la gente decidía por nosotros, éramos como unos títeres, ahora no, nosotros nos hemos organizado como comité de salud, que ha sido como el pionero de todo. De aquí se han derivado las OCV, que son las organizaciones de construcciones de vivienda, los comités de tierra, que son organizaciones también. A través de los comités de tierra vienen los consejos comunales, donde nosotros mismos vamos a ser los protagonistas de nuestros problemas, donde nosotros vamos a resolver nuestros problemas, donde aquí nadie va a venir a decir qué es lo que pasa, donde nosotros vamos a ser escuchados de verdad. Porque la idea no es dárselo al presidente y atacar al presidente, si no que él nos está dando a nosotros las herramientas, nosotros tenemos que saberlas utilizar para ser exitosos. En la unión está la fuerza y en la medida en que la organización se vaya dando, nosotros vamos viendo los logros. Nos reunimos todas las semanas los comités de salud, los comités de tierra y bueno ahí vamos impulsándonos y vamos viendo la lucha y el trabajo social que no es fácil, porque hemos sido todo el tiempo personas facilistas, que nos den, que nos hagan.
Pero ahora no, ahora tenemos el espíritu de lucha, de la pertenencia, el sentido donde dices que tenemos que hacerlo, porque si uno no trabaja en la comunidad tanto en salud como en todos lo logros que mandan, esto se le cae al presidente. Porque por aquí no viene ningún ente gubernamental a decirnos qué es lo que [tenemos que hacer], nosotros hacemos asambleas por medio del comité de salud, que ha jugado un papel muy importante aquí en la comunidad.
Si no hubiera sido por el comité de salud no estaríamos unidos como lo estamos ahorita al 99 por ciento, eso fue una cosa muy bella.”
Creo que el sentimiento de este proyecto tan especial queda muy bien reflejado en esta frase del Subcomandante Zapatista Marcos:
El mundo es tan grande como el corazón que primero lo duele y luego lo lucha, junto con todos los de abajo y a la izquierda
En la actualidad ya hay 8.951 Comités de Salud. Cada Comité cuenta, de media, con 11 personas, lo cual hace que haya más de 98.000 ciudadanos y ciudadanas participando activamente en la salud pública. Todos estos ciudadanos son elegidos por la comunidad, y tienen como objetivo identificar los principales problemas de salud de esta, priorizarlos y definir las acciones principales que se han de seguir para resolverlos.
No debemos subestimar la importancia de los Comités de Salud ya que estos no están subordinados a la institucionalidad de un Ministerio de Salud; al contrario, son los Comités de Salud los que realizan el diseño de las políticas, planes, proyectos y programas de salud; a la vez que están integrados en la ejecución y evaluación de su gestión.
A su vez, estos Comités presionan al gobierno sobre la velocidad y efectividad de los diferentes programas sociales, que en muchos casos requieren cambios legislativos e institucionales. Por otro lado, el avance en estos programas sociales “estimula y promueve la maduración de las capacidades y el desarrollo organizativo” de todos estos Comités populares.
Este modelo de desarrollo de abajo hacia arriba es lo que permite que la Misión Barrio Adentro haya crecido a ser todo un plan de salud nacional, y con tal cobertura, en tan poco tiempo. No solo eso, sino que presenta una alternativa al modelo tradicional basado predominantemente en la oferta de servicios y la competitividad comercial en el mercado.
Nuevamente tengo que tomar prestadas las palabras del Subcomandante Marcos para darle significado este nuevo modelo de desarrollo:
Si lo miras desde arriba, el mundo es pequeño y de color verde dólar. Cabe perfectamente en el índice de precios y cotizaciones de una Bolsa de Valores, en la tasa de ganancia de una trasnacional, en la encuesta electoral de un país que ha sufrido el secuestro de su dignidad, en la calculadora cosmopolita que suma capitales y resta vidas, montes, ríos, mares, manantiales, historias, civilizaciones enteras, en el pequeñísimo cerebro de George W. Bush, en el corto alcance de miras de capitalismo salvaje mal vestido con el ropaje neoliberal. Mirado desde arriba, el mundo es muy pequeño porque prescinde de las personas y, en su lugar, hay un número de una cuenta bancaria, sin más movimiento que el de los ingresos.
Pero si lo miras desde abajo, el mundo se ensancha tanto que no basta una mirada para envolverlo, sino que son necesarias muchas miradas para completarlo. Mirado desde abajo, el mundo abunda en mundos, casi todos pintados con el dolor del despojo, la miseria, la desesperanza, la muerte. El mundo abajo se crece hacia los lados, sobre todo hacia el lado izquierdo, y tiene muchos colores, casi tantos como personas e historias. Y se crece hacia atrás, hacia la historia que lo hizo mundo abajo; y crece hacia sí con las luchas que lo iluminan aunque la luz de arriba se apague, y suena aunque el silencio de arriba lo aplaste; y crece hacia delante adivinando en cada corazón que lo anda el mañana que parirán los que abajo son los que son. Mirado desde abajo, el mundo es tan grande que caben muchos mundos y aún así sobra espacio para, por ejemplo, una cárcel.
O sea que, resumiendo, visto desde arriba, el mundo se encoge y no cabe en él más que la sinrazón. Y, visto desde abajo, el mundo es tan espacioso que hay lugar para la alegría, la música, el canto, el baile, el trabajo digno, la justicia, la opinión y el pensar de todos, no importa que tan diferentes sean si abajo son lo que son.
Estos Comités energizan al pueblo, aumentan la cohesión social e inyectan sentimientos de solidaridad y lucha creando un irreprimible poder popular; para mí, este es el significado real de la democracia.
Por si sola, la Misión Barrio Adentro nos permitiría decir, como mínimo, que en Venezuela se está viviendo una Revolución Sanitaria – aunque seguramente Chávez añadiría “Bolivariana”. Pero dadas las otras Misiones, y si nos podemos guiar por esta, Venezuela, como dice Chávez, está viviendo toda una “Revolución Bolivariana”.












