Las fachadas pintadas con colores cálidos de la foto pertenecen a las pintorescas casas colgadas sobre el río Oñar, en Girona.
Ofrecen una imagen espléndida de esta pequeña ciudad mediterránea, que nos sorprendió por su ambiente acogedor, (lleno de terrazas y calles estrechas) y por su olor a flores, debido a que se celebró la festividad Temps de Flors.
Para acabar, nos dimos un paseo por la parte alta de la muralla medieval, un magnífico mirador para observar la Catedral y la colegiata de Sant Feliu.












