Hace tiempo que pasó el escándalo de las caricaturas de Mahoma. Para mí el verdadero escándalo, independientemente de lo que pusieran las caricaturas y donde se publicaran, era que no se hiciera una defensa firme de la libertad de expresión.
Pero hablar de censura no implica tener que hablar solo del Islam (el señor Leo Bassi nos podría contar los problemas que atenido con su obra “La revelacion”) incluido el intento de atentado con artefacto casero provocado por fanáticos católicos.
Si pensamos que estos dos sucesos son únicos y que en ellos terminan estos intentos de coartar nuestra libertad nos equivocamos:
Hace unos pocos días se levanto un “escándalo” por las fotos publicadas hace unos años,
“Sanctorum”, el autor es JAM Montoya. Al parecer un montón de católicos están ofendidos por las fotos y se pide a los responsables públicos su dimisión. Independientemente del oportunismo político, este hecho solo es una gota más en el vaso de la censura y que esta rebosando tanto que ya nos salpica un poco más a todos.
Para sumarse a este hecho en el Reino Unido se pretendía legislar sobre los contenidos de los cómicos.
Finalizando el otro día también en el Reino Unido han cambiado en un colegio el nombre de un cuento clásico como es:”los tres cerditos” por los tres cachorritos, para no ofender a nadie.
Yo por mi parte si seguimos cada uno con nuestras reivindicaciones sin respetar a los demás, pido, puesto que me ofenden, que la gente no salga en traje en la televisión pública, mis “creencias” (que son tan válidas como las de los demás) prefieren la pureza del cuerpo desnudo y un traje lo corrompe. (Mañana espero ver a Mamen Mendizábal como Dios la trajo al mundo)












