
Adaptación del cómic de Alan Moore.
La historia transcurre en Inglaterra, tras un devastador conflicto que cambió por completo al planeta. En un mundo sin libertad política o personal, llega un nihilista enmascarado que desafiará a los opresores políticos.
Diálogos intrincados, complejos y filosóficos, componen ciertas partes de la película, fabulosa en algunos momentos, y con una estética perfecta y muy trabajada.
El actor detrás de “V” es Hugo Weaving (Agente Smith en Matrix) y resuelve bien su papel, a pesar de lo que supone dar vida a una máscara de única expresión; mientras que Natalie Portman logra transmitir la emotividad de una persona que persigue su propia identidad. Sin embargo, la historia de amor entre ellos puede que patine y peque de poco creíble. A destacar el melancólico papel del inspector de policía interpretado por Stephen Rea.
Me quedo con el homenaje a ‘1984‘ expresando el Gran Hermano de una Inglaterra postbélica y opresora. Y es que “V” cuestiona el alcance y legitimidad de las instituciones, reflejando la situación de algunos lugares del mundo, sin importar donde.












