Diarios de Memo Chancleta XIII
ESCRITO POR Memo a las: 9:27 pmFiled under: divagaciones freaks, Costa rica ;
Epílogo
Ya se acabó, ya vuelvo a la dura vida de Costa Rica (lo siento, pero tenía que ironizar con este tema, ya sabeis que agradezco vuestro odio). Y que mejor manera de terminar que con la crónica 13, no lo he hecho a propósito y eso que es mi número, alguien que nace en martes y trece no puede andar con supesticiones.
48 días fueron al final, 5 países, hubieran sido 6 si no me llega a acompañar la suerte, esa que ha estado conmigo durante todo el viaje. Un montón de gente y lugares, no quiero pensar las horas de bus y no se que cantidad de kilómetros, al fin y al cabo son solo cifras que no dan mayor trascendencia a esta aventura, cuyo germen ya se gestó cuando estaba en Holanda y me hice amigo de unas personas que venían de lugares lejanos y que hablando con ellos me daba cuenta que desconocía por completo, pero que al mismo tiempo sentía cercanos. Esa idea quedó en mi mente desde el momento en que supe que no iba a tener muchas más posibilades de verles y de que no iba a conocer mejor guía que ellos mismos.
La intención existía, aún con la consciencia de que iba pasar mucho tiempo hasta que pudiera llevarlo a cabo, nunca abandoné la ilusión. Eso y las oportunidades que te da la vida rescataron la idea. Mi folosofia de carpe diem y mis padres hicieron el resto, porque sin su ayuda nunca habría ido a Holanda, Italia, Costa Rica y muchísimo menos hubiera podido realizar este viaje, solo espero que cuando sea grande (como dicen en Argentina) les haya agradecido, al menos, una millonésima parte de lo que han hecho por mí. No obstante, he sentido que he viajado un poco por ellos y por todos vosotros, habeis estado conmigo todo el tiempo, os considero mi Amedio cibernético, porque no os habeis dado de cuenta pero en dos años he pasado de los Apeninos a los Andes, como hizo el famoso Marco y muchos habeis estado acompañándome.
En mes y medio he conocido una parte de un continente, a toda velocidad y con consecuencias visibles para mi organismo, no se como demonios pudo el Willy Fog ese, dar la vuelta al mundo en 80 días y seguir vivo, si encima fue en un puto globo el tronco, no se, influirá que fuera un león y que le acompañaran un gato y un ratón. Hablando en serio, aunque no me arrepiento de haber ido solo, ni de haber ido tan rápido, si que es preferible ir con alguien y tener más tiempo para disfrutar de los lugares.
La ausencia de compañía fija, no es para nada un problema, está claro que conoces mucha gente y que te permite tomar decisiones de manera unánime, pero hay momentos en los que te gustaría compartir con alguien lo que estás viviendo e internet ayuda, pero no acaba de sustituirlo. Y si, puedes decidir y rectificar a tu antojo, pero todo se acaba haciendo rutinario, sin querer, al llegar a una ciudad siempre hacía lo mismo, pasar por la oficina de turismo y preguntar por un albergue barato y como llegar a mi siguiente destino. Es algo que me ha sorprendido, que un viaje tan diverso se pueda convertir en previsible, pero ocurre.
El poco detenimiento que he dedicado a los lugares, es quizas lo que más cansa, tanto física como mentalmente, estás todos los días planeando lo que hacer y replanteando el viaje. No te da tiempo a conocer a la gente que te encuentras, no disfrutas de todo lo que pueden ofrecer los destinos y es tal acumulación de nombres e imágenes, que no te da la cabeza.
Pero definitavemente, merece la pena, ves a gente muy especial en el que es su lugar, lástima de Delia, pero ha sido perfectamente suplida por su familia, conoces otros que ya hacen pensar en nuevos viajes, descubres culturas, ciudades y ambientes de una de las zonas más mágicas de este mundo. Esto siempre me va a quedar y no se me va a olvidar vuestra compañía, muchas gracias a todos.
Solo puedo terminar mis crónicas citando una definición de Latinoamérica, la cual comparto:
…aunque lo exiguo de nuestras personalidades
nos impide, en estos casos, ser voceros de su causa.
Creemos, y después de este viaje más firmemente que antes,
que la división de América en nacionalidades inciertas
e ilusorias, es completamente ficticia.Constituimos una sola raza mestiza,
desde Mexico hasta el estrecho de Magallanes,
así que tratando de librarme de cualquier carga de provincialismo,
brindo por Perú y por AMÉRICA UNIDA.
Ernesto Guevara de la Serna, “Fuser”.
Besos y brasos para todos/as, desde un país sin ejército,
Memo. HE
pura vida maes!!












