Según puedo leer en Escolar

Desactivan una bomba en el Teatro Alfil, donde actúa Leo Bassi. Se trata de un artefacto casero que estaba listo para estallar durante la representación. El cómico ha tenido que contratar guardaespaldas en las últimas semanas tras recibir varias amenazas de muerte de grupos ultra católicos que protestaban contra su último espectáculo.

Realmente lo estamos consiguiendo. Debe ser cosa de la globalización. Ya tenemos integristas católicos que amenazan a la vida.
El año pasado a grito de cristo rey agredieron al autor de la obra “me cago en Dios”.
Hoy es una bomba.
Mañana quizá acierten.
No es por iniciar otra vez el debate de la libertad de expresión. Quizá lo que deberíamos iniciar es el debate del respeto y el sentido común.
Día a día nos vamos dando cuenta, (aunque muchos lo intuyéramos) que el laicismo es la única forma respetuosa con todos, que la ética es la que rige a la moral, y que los principios humanistas no nacen de las religiones si no del sentido común de los hombres. (Esto último lo digo porque desde los medios católicos se empeñan en asegurar que el humanismo europeo tiene base judeocristiana. Lo que yo digo es que ha nacido en Europa donde la religión principal es el cristianismo y el judaísmo, aunque ha nacido no gracias a la religión, si no gracias a conquistarle parcelas a ésta).