Robert Fisk
ESCRITO POR tiramisú a las: 6:08 pmFiled under: actualidad, Lo que aprendo de lo que leo ;
Bueno, me alegro que os haya gustado la propuesta
. Como primer post en esta nueva sección, me gustaría introduciros a uno de mis autores favoritos, y sin duda mi periodista preferido…
Robert Fisk es uno de los pocos periodistas con integridad que quedan en nuestro mundo. Lleva 30 años viviendo en Beirut, los mismos que lleva siendo corresponsal de Oriente Medio y sus guerras.
Yo llevo leyendo todo lo que escribe desde que mi padre me lo descubrió, hará ya unos 8 años. Empezó escribiendo para The Times, hasta que Rupert Murdoch lo compró, cuando se paso al entonces naciente The Independent. Es el corresponsal extranjero mas condecorado del mundo, 7 veces ganador del premio al Mejor Periodista Internacional del British Press Awards.
Hace pocos meses publicó su último libro, “La Gran Guerra por la Civilización”. Es un elefante de libro de unas 1300 páginas – 1450 en la edición española. Llevo ya varios meses leyéndolo, pero desde luego sigo tan enganchado como el día que lo empecé.
Con Robert Fisk he aprendido muchas cosas. Al igual que con Noam Chomsky he aprendido el verdadero valor de la democracia, los derechos humanos, y el tener una mente independiente; Fisk realmente me ha enseñado a valorar todas las vidas humanas (tanto amigas como enemigas) y a verdaderamente repudiar todas las guerras. Pero sobre todo, lo que me ha enseñado mejor que nadie en este mundo, es a valorar la gran importancia que tiene la historia, y el no olvidarla – a que puedes denegar la realidad, pero no evitarla.
Fisk posee una maestría del lenguaje solo igualada por su gran memoria histórica. Su capacidad de descomponer cualquier argumento falso junto con su ojo incisivo, lo hace uno de los más brillantes críticos de nuestros tiempos.
Fisk sigue el código deontológico en letra y espíritu, lo cual le hace un humanista, como esta citación demuestra.
Si vas a la guerra, te das cuenta de que la guerra no es principalmente sobre victoria y derrota, sino que sobre la muerte, y el infijo de la muerte y el sufrimiento a tan gran escala como se pueda hacer. La guerra es el fracaso total del espíritu humano.
Aquí os he traducido un pequeño extracto de su último libro, indispensable para cualquiera que quiera aprender algo sobre Oriente Medio. El tema del que habla es el infame dossier británico.
La primera vez que leí este documento fue en Beirut – en Oriente Medio como siempre. Sus contenidos parecen bastante diferentes a un lector a 3000 kilómetros de Londres que a un MP en Westminister o un editor en lo que solía llamarse Fleet Street. Lo encontré verdaderamente estremecedor – pero no por cualquier advertencia sobre los 45 minutos [la afirmación que Saddam podría desplegar armas químicas en 45 minutos]. Leyéndolo –escribí- “solo puede llenar, a cualquier persona decente, con vergüenza y escándalo. Sus paginas son pruebas finales – si es que son ciertas – de que un crimen inmenso contra la humanidad ha sido cometido en Irak. Porque si los detalles de la construcción de armas de destrucción masiva por Saddam son correctos – y ya iré a los “sí” y “puede” y “quizás” más adelante – significa que nuestra masiva, obstructiva, brutal policita de sanciones de la ONU han fallado en sus absoluta totalidad. En otras palabras, medio millón de niños fueron matados por nosotros – para nada” En mayo de 1996, como sabemos, Madeleine Albright nos había dicho que las sancione estaban funcionando y previniendo que Saddam reconstruyese armas de destrucción masiva. Nuestro gobierno Tory estaba de acuerdo, y Tony Blair disciplinadamente cumplió. Pero cuando fue preguntada por un entrevistador si el “precio” – la muerte de medio millón de niños – merecía la pena, ella había respondido, a la estupefacción mundial: “Creo que esta es una elección muy difícil, pero el precio, creemos que el precio merece la pena”.
Ahora nos estaban diciendo – si Blair estaba diciendo la verdad – que el precio NO merecía la pena. La compra por el valor de cientos de miles de niños no merecía ni una 10 centimos. Porque el “dossier” de Blair nos estaba diciendo que, a pesar de las sanciones, Saddam era capaz de seguir construyendo armas de destrucción masiva. Toda esas absurdidades sobre tecnología de doble use, la prohibición de lápices para niños – el grafito podría tener uso militar – y nuestra negativa de permitir a Irak el importar equipamiento para restaurar las plantas de tratamiento de agua que bombardeamos en la Guerra del Golfo, era una engaño. Esta grave conclusión es la única conclusión moral que se puede sacar de las 16 páginas que supuestamente detallaban los horrores químicos, biológicos y nucleares que la Bestia de Bagdad tenia preparados para nosotros. Era difícil, leyendo el informe completo, el saber si reír o llorar. El grado de engaño y duplicidad en su producción hablaba de los truquitos engañosos utilizados por el gobierno de Blair y su tratamiento de los MPs.
Veamos solo un ejemplo de la deshonestidad del documento. En la pagina 45, nos dicen – en un largo capitulo sobre los abusos de Saddam contra los derechos humanos – que “en el 1 de Marzo, 1991, al comienzo de la Guerra de Golfo, empezaron disturbios en la ciudad sureña de Basra, expandiéndose rápidamente a otras ciudades en el sur de Irak dominado por los Shiíes. El régimen respondió matando a miles.” Lo que es incorrecto en este párrafo es la mentira en la utilización de la palabra “disturbios”. Estos no eran “disturbios”. Eran parte de una rebelión en masa específicamente llamada por el padre del Presidente Bush Junior, y por la estación de radio operada por la CIA en Arabia Saudita. Los Musulmanes Shiíes de Irak obedecieron a la apelación de Bush. Y entonces fueron dejados a sus propios destinos por los americanos y los británicos, sobre los cuales les habían dado todas las razones para pensar que vendrían en su ayuda. Con razón que muriesen en sus miles. Pero todo esto fue excluido del “dossier” de Blair.
Sin duda, cualquiera que leyese las ambiguas palabras de duda insinuadas a través de todo el texto, solo podría tener una preocupación profunda sobre la base por la que Gran Bretaña iba a ir a la guerra. El programa de armas Irakí esta, “prácticamente con seguridad”, buscando uranio enriquecido. “Parecese” que Irak esta intentando conseguir una línea de producción de imanes. Hay evidencia de que Irak había intentado conseguir tubos de aluminio especializados (utilizados en el enriquecimiento de uranio) pero no hay “inteligencia definitiva” de que eran destinados para un programa nuclear. “Sí” Irak obtiene material fisionable, podría producir armas nucleares en uno o dos años. Era “difícil de juzgar” si los misiles Al-Hussein estarían disponibles para su utilización. Esfuerzos para regenerar el programa de misiles de Irak “probablemente” empezaron en 1995. Y así continuaba el “dossier”. Sí, Saddam – teníamos que decir esto en cada entrevista de radio, cada clase, escribirlo en cada articulo, todo para ser escuchados – era un tirano brutal y malvado. ¿Pero eran los “prácticamente seguro”, “parecese”, “seguramente” y “sí” verdaderamente la llamada de movilización de nuestros Granaderos para mandarles a los desiertos de Kut-at-Amara?
El documento tenia altas alabanzas para los inspectores de armas de la ONU. Y había mas trucos engañosos en el capitulo sobre ellos. Citaba al doctor Hans Blix, el director ejecutivo de la comisión de inspección de la ONU, diciendo que en la ausencia (post-1998) de inspectores era imposible verificar el cumplimiento del desarmamiento de Irak. Pero en el 18 de agosto del 2002 – menos de un mes antes del “dossier de Blair” – Blix dijo a Associated Press que no podía decir con certeza si Bagdad poseía WMD. Esta citación, por supuesto, fue omitida del documento del gobierno británico. Así que ahí esta. Si estas páginas de truquitos engañosos están basadas en “probablemente” y “si”, no teníamos razón alguna para ir a Irak. Si todo era verdad, matamos a medio millón de niños Irakís para nada. ¿Qué tal esto como crimen de guerra?
El libro en España es:
“La Gran Guerra por la Civilización: la Conquista de Oriente Medio”
Editorial: Destino
Imago Mundi












