Acabo de leer un articulo del brillante Subcomandante Marcos. Me encanta la manera en la que escribe, mexicana y tan humilde que te cuesta creerlo. He pensado que estaria bien compartirlo con vosotros.
¿Qué tan grande es el Mundo?
- ¿Tienes tabaco? -
“Esa vocecita, esa vocecita”, pienso.
- ¿Cuál vocecita? Se ve que tienes envidia de mi voz varonil y seductora-, protesta Durito.
Ya no me cupo duda, así que, con más resignación que entusiasmo, dije:
- ¡Durito…!
- ¡Ningún “Durito”! Yo soy el más grande desfacedor de entuertos, el socorro del desvalido, el consuelo del desamparado, la esperanza del débil, el sueño inalcanzable de las féminas, el póster favorito de los niños, la inconfesable envidia de los varones, el…
- ¡Párale, párale! Pareces candidato en campaña electoral.- le digo a Durito, tratando de interrumpirlo. Inútilmente, según se ve, porque él sigue:
- … el más gallardo de la raza que ha abrazado la andante caballería: Don Durito de La Lacandona S.A. de C.V. de R.L. Y permisado por las Juntas de Buen Gobierno -.
Al decir esto, Durito muestra, sobre su caparazón, una calcomanía en la que se lee: “Permisado por la Junta de Buen Gobierno. Municipio Autónomo Rebelde Zapatista “Charlie Parker”.
- ¿“Charlie Parker”? No sabía que teníamos un MAREZ con ese nombre, cuando menos no cuando salí -, digo desconcertado.
- Claro, como que lo fundé apenas antes de salir de allá y venir en tu auxilio – dice Durito.
- Qué raro, yo pedí que me mandaran tabaco, no un escarabajo -, respondo- protesto.
- No soy un escarabajo, soy un caballero andante que he venido a sacarte del apuro en que te has metido -.
- ¿Yo? ¿Apuro? -
- Sí, no le hagas al “héroe precioso” de Mario Marin frente a las grabaciones que dan cuenta de su verdadera calidad moral. ¿Estás o no en un apuro?
- Bueno, apuro, lo que se dice apuro, pues… sí, estoy en un apuro -.
- ¿Lo ves? ¿Acaso no deseabas que yo, el más mejor de los caballeros andantes, viniera a socorrerte? -
Lo pienso apenas un instante y respondo:
- Bueno, pues la verdad es que no -.
- Vamos, no escondas el mucho gusto, la gran alegría y el desbordado entusiasmo que hay en tu corazón al verme de nuevo -.
- Prefiero esconderlo -, digo resignado.
- Bueno, bueno, basta de fiestas y fuegos pirotécnicos de bienvenida. ¿Cuál es el malandrín al que debo derrotar con el brazo que tengo abajo y a la izquierda? ¿Dónde están los tales por cuales de Kamel Nacif, Surcar Kuri, y demás gente de tan baja calaña? -
- Ningún malandrín ni nada qué ver con la ralea de sinvergüenzas. Hay que responder una pregunta -.
- Venga de ahí -, apura Durito.
- ¿Qué tan grande es el mundo? – le digo.
- Bueno, la respuesta tiene la versión corta y la versión larga. ¿Cuál quieres? -.
Yo miró el reloj. Son las 3 am y a mí se me caen los párpados y la gorra sobre los ojos, así que digo sin titubear:
- La versión corta -.
- ¡Cómo que la versión corta! ¡Acaso he venido siguiendo tus huellas por 8 estados de la República Mexicana para exponer la versión corta! Naranjas podridas, ni mais palomas, nel pastel, niguas, nones, negativo, rechazado, no -.
- Bueno -, digo resignado, -entonces la versión larga -.
- ¡Eso es, mi narigón trashumante! Apunta ahí… -
Tomo el lapicero y el cuaderno. Durito dicta:
Si lo miras desde arriba, el mundo es pequeño y de color verde dólar. Cabe perfectamente en el índice de precios y cotizaciones de una Bolsa de Valores, en la tasa de ganancia de una trasnacional, en la encuesta electoral de un país que ha sufrido el secuestro de su dignidad, en la calculadora cosmopolita que suma capitales y resta vidas, montes, ríos, mares, manantiales, historias, civilizaciones enteras, en el pequeñísimo cerebro de George W. Bush, en el corto alcance de miras de capitalismo salvaje mal vestido con el ropaje neoliberal. Mirado desde arriba, el mundo es muy pequeño porque prescinde de las personas y, en su lugar, hay un número de una cuenta bancaria, sin más movimiento que el de los ingresos.
Pero si lo miras desde abajo, el mundo se ensancha tanto que no basta una mirada para envolverlo, sino que son necesarias muchas miradas para completarlo. Mirado desde abajo, el mundo abunda en mundos, casi todos pintados con el dolor del despojo, la miseria, la desesperanza, la muerte. El mundo abajo se crece hacia los lados, sobre todo hacia el lado izquierdo, y tiene muchos colores, casi tantos como personas e historias. Y se crece hacia atrás, hacia la historia que lo hizo mundo abajo; y crece hacia sí con las luchas que lo iluminan aunque la luz de arriba se apague, y suena aunque el silencio de arriba lo aplaste; y crece hacia delante adivinando en cada corazón que lo anda el mañana que parirán los que abajo son los que son. Mirado desde abajo, el mundo es tan grande que caben muchos mundos y aún así sobra espacio para, por ejemplo, una cárcel.
O sea que, resumiendo, visto desde arriba, el mundo se encoge y no cabe en él más que la sinrazón. Y, visto desde abajo, el mundo es tan espacioso que hay lugar para la alegría, la música, el canto, el baile, el trabajo digno, la justicia, la opinión y el pensar de todos, no importa que tan diferentes sean si abajo son lo que son.
Apenas alcancé a apuntar. Releo la respuesta de Durito y le pregunto:
- ¿Y cuál es la versión corta? -.
- La versión corta es la siguiente: El mundo es tan grande como el corazón que primero lo duele y luego lo lucha, junto con todos los de abajo y a la izquierda -.
Se va Durito. Yo sigo escribiendo mientras en el cielo la luna se desgasta con la lúbrica caricia de la noche…
…
Yo quisiera aventurar una respuesta. Imaginar que a ella, con las manos, le suelto el pelo y el deseo, que le cuelgo un suspiro al oído, y, mientras mis labios suben y bajan por sus colinas, entender que el mundo es tan grande como la sed que tengo de su vientre.
O , poniéndome más decente, intentar decir que el mundo es tan grande como el desvarío de hacerlo “otro”, como el oído que se necesita para abarcar todas las voces de abajo, como este otro afán colectivo de ir a contra corriente uniendo rebeldías abajo, donde allá arriba separan soledades.
El mundo es tan grande como la espinada planta de la indignación que levantamos, sabiendo que de ella nacerá la flor del mañana. Y en ese mañana, la Universidad Iberoamericana será una universidad pública, gratuita y laica y en sus pasillos y salones habrá obreros, campesinos, indígenas, y los otros que hoy están fuera.
Es todo. Sus respuestas deben presentarlas el 30 de febrero y por triplicado: una para su conciencia, otra para la otra campaña, y otra, con el encabezado que diga claramente: WARNING, para los que allá arriba piensan, ingenuos, que son eternos.
Desde la Otra Puebla.
SupMarcos.
Comisión Sexta del EZLN.
México, Febrero del 2006.