Que pasa chavalotes!! Ya era hora de que nos estrenasemos en esta pagina, no? Pues bien aquí tenéis un articulo que se os van a quedar los ojos rojos…en principio el articulo iba a ser una respuesta critica al ultimo comentario de Fiys sobre las malditas e ínfimas caricaturas, pero al final acabo siendo un poco tesis, así que mejor meterlo como articulo.
Fiys, querido amigo, Paula y yo tenemos que pedirte, con todo el respeto, que quites la foto de Die Welt con la susodicha caricatura. Es realmente una pena que nuestro primer post sea para pedirte que quites algo. De veras desearia que no fuese asi. El articulo explica el porque. Espero con impaciencia vuestros comentarios.
¡Alegría!

Que fácil seria todo, si todo fuese blanco y negro

Como todos sabemos, la publicación de unas caricaturas pintando al Profeta Mahoma como terrorista, ha causado una ola de protestas violentas extendiéndose por todos los países árabes y musulmanes.

Es cierto que estas protestas, completamente legítimas, han sido excesivas e inescusables. También es cierto que la publicación de las caricaturas es el fruto de nuestra ignorancia y arrogancia.

Con este artículo intentaré aclarar y dar sentido a una situación que podría deteriorarse mucho más, hasta llegar a provocar una explosión realmente terrible para todos.

1. Reacción excesiva

La reacción excesiva de algunos grupos de fanáticos es hasta cierto punto comprensible; hay que tener en cuenta el panorama mundial.

Los musulmanes en sus países de origen están siendo oprimidos por sus dictadores – cuyos súbditos claramente recuerdan que fueron, y siguen siendo, colocados y apoyados por nosotros. O lo que es peor, directamente invadidos por fuerzas externas – EEUU, Reino Unido e Israel. No sólo eso, sino que muchos musulmanes que emigraron ó escaparon a occidente con expectativas de paz y libertad, están siendo intimidados, marginados, mirados con ojos de sospecha y acusados de extremismo.

Es comprensible entonces, que si encima de todo esto, tildamos a todo musulman de terroristas, de una manera tan explícita, la gente explote con una furia como la que estamos viendo. Y si además el insulto tiene como mira a su figura más sacrosanta, es como darle una patada en los dientes a alguien que ya esta en el suelo.

También debemos de tener en cuenta que estos que protestan viven en dictaduras, y por lo tanto, la religión se convierte en el único vehículo por el cual pueden desahogar su furia. Consecuentemente, no debería extrañar el sugerir que, en parte, estas protestas estan dirigidas hacia las innumerables injusticias que están sufriendo, de manera tanto personal como colectiva.

Sin embargo, para nuestros medios de comunicación es conveniente olvidar esto, con el fin de ocultar nuestro papel en estas injusticias.

Por último, otra cosa que los medios de comunicación convenientemente omiten, es que estas manifestaciones no representan a la mayoría musulmana, sino que a unos grupos extremistas y marginales. (De esta manera también se vilipendia a los musulmanes pintándoles como genéticamente violentos, como expresa el fallecido y brillante Edward Said en el principio de Orientalismo).

Todo esto es análogo a los grupos de extrema derecha y la cuestión de la inmigración, donde tenemos a unos extremistas y marginales pidiendo el cierre completo de las fronteras y la expulsión de todo extranjero no occidental.

Para evitar que tanto el extremismo islámico, como el extremismo de derechas se extiendan más aún, es necesario tener una discusión racional sobre todos estos temas. Bien, al igual que omitimos a estos grupos de extrema derecha cuando queremos tener una conversación racional sobre la inmigración, también debemos omitir a estos grupos de extremistas religiosos, si queremos tener una discusión racional sobre el tema de las caricaturas y sus reacciones.

2. Derecho a la libre expresión

Los editores de la primera revista – la danesa Jyllands-Posten - que publicaron las caricaturas dijeron que el propósito de publicarlas era “examinar si la gente sucumbiría a la autocensura, como hemos visto en otras ocasiones cuando se trata de temas sobre el Islam”. Pero al publicar estas imágenes tan obviamente provocativas, el camino al dialogo se cierra, permitiendo nada más que reacción.

Sólo una persona irresponsable e intelectualmente inepta dibujaría tales imágenes, y ningún periódico que se respete a si mismo publicaría tal porquería.

Obviamente, ninguno de los periódicos que publicaron estas caricaturas tiene auto respeto o seriedad. ¿Qué bien puede hacer el publicar unas caricaturas que pintan a un profeta reverenciado por millones de personas en todo el mundo, como un terrorista, llevando una bomba bajo su turbante? Absolutamente nada, nada de nada.

Sin embargo, lo que sí consigue es intensificar y cementar los sentimientos de amargura y humillación experimentados por millones de musulmanes, mientras que soportan las injusticias y la ira de las guerras occidentales dirigidas por EEUU, con todas sus tragedias y masacres sin fin.

Ni siquiera la excusa conveniente de la libertad de expresión es una defensa razonable de semejante mofa. Tal libertad no debería de servir como pretexto para aumentar la división entre las civilizaciones. Es más, podemos demostrar que esto no se trata de un ejercicio de defensa de la libertad de expresión.

En abril del 2003 un ilustrador Danés entregó unas caricaturas no solicitadas al editor de Jyllands-Posten. El tema de estas caricaturas era la resurrección de Cristo. El ilustrador recibió un correo electrónico del editor del periódico en el que decía: “No creo que los lectores de Jyllands-Posten disfrutasen de las imágenes. De hecho, creo que provocarían protestas clamorosas. Por lo tanto, no voy a utilizarlas.” ¿A caso las sensibilidades musulmanas son inferiores a las cristinas? Otra cara del Orientalismo.

Es más, si eres tan defensor de la libertad de expresión, ¿no sería mas honesto publicar algo que sea ilegal, o algo que rompa nuestros tabúes, en vez de los suyos? ¿Por qué nos autocensuramos a la hora de llamar las cosas como son? Por ejemplo que Bush, Blair y Aznar son criminales de guerra. O que la guerra de Irak es una guerra de agresión, el crimen internacional supremo. O ¿por qué criminalizamos el análisis académico (o no) del Holocausto? David Irving, un historiador inglés, está en estos momentos en juicio en Austria por sugerir que el Holocausto Nazi no exterminó a tanto Judíos como en la narrativa oficial – una sugerencia execrable, pero no merecedora de la cárcel.

Pero claro, es mucho más conveniente, fácil y cobarde defender la libertad de expresión cuando el insulto esta dirigido a un grupo ya vilipendiado. Como Noam Chomsky dice: “Si estas a favor del derecho a la libertad de expresión, estas a favor de la libertad de expresión precisamente para ideas que aborreces.”

También hay que dar relevancia al hecho de que las protestas han sido dirigidas más bien a las caricaturas en si, y no al derecho a la libre expresión. Como dice Robert Fisk, “Los árabes también desean tener unas cuantas cajas de libertad y democracia de nuestros supermercados occidentales. Pero también desean otro tipo de libertad: liberarse de nosotros”.

Asimismo hay que tener en cuenta que demasiadas veces el argumento de la libre expresión es secuestrado para progresar propósitos oscuros. ¿Nadie se ha dado cuenta de que todos los periódicos que publicaron las caricaturas son de derecha o extrema derecha, como el ABC y el Periódico?

3. ¿Choque entre Occidente e Islam?

Esto no es un choque entre Occidente e Islam. Para empezar, la frase no tiene sentido; es como decir que hay un choque entre europeos y republicanos. Ambos son conceptos no comparables.

Aquí conviene citar nuevamente a Robert Fisk:


Para los musulmanes, el Profeta es el hombre que recibió palabras divinas directamente de Dios. Nosotros vemos a nuestros profetas como figuras históricas, contrarias a nuestros derechos humanos de alta tecnología, prácticamente caricaturas de si mismos. El hecho es que los Musulmanes viven su religión. Nosotros no. Ellos han mantenido su fe a través de innumerables vicisitudes. […] Es por esto que hablamos de “Occidente frente Islam” en vez de “Cristianos frente Islam” – porque ya no quedan tantos cristianos en Europa.

Esta es la única manera de conciliar todo esto con nuestra sorpresa sobre el por qué no se nos permite reírnos de Mahoma.

4. El infantilismo de las civilizaciones.

Lo que todo este episodio demuestra es el infantilismo de las civilizaciones. Si un marciano llegase ahora a la tierra y viese lo que está ocurriendo, creería que somos niños en parvulitos.

- “Eres una gorda”
- “¡¡Que no me llames gorda!!”
- “¡¡Te llamaré gorda si me da la gana, gorda!”
- “¡¡Que no me llames gorda, gilipollas!”

Es increíble que en el siglo XXI, con avances científicos que nos sorprenden hasta a nosotros mismos, lleguemos a tal estado de involución social. Uno no sabe si reír o llorar.

Y es que puede resultar gracioso, pero las consecuencias de este infantilismo son graves y muy peligrosas.

Lo que es realmente triste – y esto va tanto para nosotros como ellos – es que cosas muchos más graves, reales y tangibles que unas malditas caricaturas, estén pasando en este mundo y no se vean estas protestas tan vigorosas – excluyendo la violencia.

Guerras de agresión, ocupación, tortura, genocidio, masacres, terrorismo, asesinatos extrajudiciales, bombardeos indiscriminados, sanciones económicas criminales, explotaciones e injusticias. Y esto sin mencionar la cada vez más posible Apocalipsis nuclear.

Nuestros gobiernos, tan libres y democráticos como son, están practicando casi todas estas acciones horrendas. ¿Dónde están todas estas personas tan a favor de los derechos humanos exigiendo el término a toda esta locura?

Cierto, sus gobiernos, dictaduras como son, también participan en casi todas estas acciones. ¿Dónde están todos estos musulmanes indignados, cuando sus hermanos y hermanas están siendo masacrados día tras día, exigiendo el término a toda esta locura?

Pero que quede bien claro, nosotros tenemos menos excusas; porque ellos viven en dictaduras y pueden ser físicamente reprimidos e incluso ejecutados, mientras que nosotros vivimos en maravillosas democracias repletas de derechos humanos.

Y es que esta ese otra de las consecuencias del los atentados del 11S, 11M, y 7J. Después de los atentados del 7 de Julio en Londres, de repente había un grupo de gente a los que miraba con sospecha.

¿Sabéis de qué grupo hablo?

¡Bingo! Árabes y musulmanes. Y por supuesto, todos, pero absolutamente todos eran completamente inocentes.

Y es que esta es una de las consecuencias de estos crímenes contra la humanidad; la segregación de los inocentes…y los inocentes.

¡Que fácil seria todo si todo fuese blanco y negro!

¿Por qué la gente normal, tanto de occidente como de oriente, siendo completamente iguales, nos estamos separando los unos de los otros, cuando deberíamos hablar con una voz unísona en contra de todas estas locuras de nuestros tiempos?

Y ¿por qué a la gente con poder, creadora de estas locuras y sin diferencias entre los unos y los otros – Bush y bin Laden – los tratamos como diferentes cuando todos nosotros deberíamos ponerlos frente la justicia?

La única manera de hacer esto es empezando a construir puentes, el “dialogo de las civilizaciones”, y no publicando estas malditas e ínfimas caricaturas. Todo esto depende de nosotros, y de nadie más.

¿Quién se une?