Diarios de Memo Chancleta IX
ESCRITO POR Memo a las: 2:16 amFiled under: divagaciones freaks, Costa rica ; Comments (7)
Argentina. Parte I
Me encuentro sano y salvo en Argentina, pero continuando: al ver que esa frontera es una de las pocas del mundo donde no hay cambistas, le pido al chofer que me cambie, por supuesto me tima, pero al menos ya tenía para cenar y pasar la noche.
Me bajo, con otro par de argentinos que conocí en el bus, en el lindo pueblo de Purmamarca, punto de partida para conocer la incrible Quebrada de Humauaca, impresionante combinación de colores en la cordillera andina, que pertenece a la region de Jujuy, la más alta del país y donde Valero, aparte de gimnasia también hay que hacer esgrima, jujuy!!. Mis dos amigos, tenían amigas y solo eran dos, así que les dejo para irme a cenar y ver el mejor concierto que he visto hasta ahora, era de música andina, pero jamas esperé que pudieran ser mejor que los otros paises, mu bueno, si señor. Por cierto, en el pueblo había cajero finalmente.
Al día siguiente me recorro otros pueblos de la Quebrada, según voy bajando por la provincia, pero la lluvia precipita mi marcha a la capital (vaya léxico, ni yo me lo creo), San Salvador de Jujuy. Llego más tarde de las 8 y está la oficina de turismo abierta, digo mira que bien, sigo andando y hay un montón más de negocios que no cierran, a las 9 no hay casi gente cenando pero a las 11 si, el domingo por la mañana no hay vida en las calles, solo en las Iglesias y además hacen la siesta… digo coñooo!! esto es como España, y por la alegria me di un homenaje, hotel con baño privado y desayuno, una cena típica con entrante, plato principal y postre y un café en la plaza de la ciudad. Todo esto no costó más de 20€.
Pillo un autobus de puta madre y me voy para la capital de otra provincia, Salta, conocida como “Salta la linda”, totalmente colonial, más grande y bonita que la anterior, que también lo era. Me maravillo viendo la ciudad, con su catedral rosa y una iglesia rococo, muy curioso, pero sobretodo
con un teleférico que subía al Cerro de San Bernardo, que era una pasada, estilo el Monte Igueldo en San Sebastian (que si alguien no ha ido a Donosti, no se a que hosti… espera), pero sin atracciones de feria de los años 60, muy lindo. Al bajar cae la intemerata, un puto diluvio, yo me refugio en un ciber, durante 3 horas, que al final ya no sabia ni que hacer, porque las calles estaban inundadas, pero es que tenía hambre y soy muy cazurro, así que salgo corriendo para un restaurante de comida típica que he visto en mi guia, cuyo camino, no era precisamente bajo grandes cornisas, me hubiera mojado menos en un descampado, porque no habría goteras. El caso es que llego al lugar donde hacen las famosas salteñas, totalmente empapado y antes de nada, lo primero que hace la señora es darme una toalla y decirme: “traé paca la remera que te dejo una mientras se seca esta“. Asi fue, me tome unas empanadas y unos dulces caracteriscos de la zona, mientras charlaba con la señora
y se secaba mi camiseta al horno, para colmo a la hora de pagar me cobra de menos y no acepta propina, los argentinos son increibles y los del norte ya… En esta provincia se puede hacer el recorrido del tren a las nubes, las vias más altas el mundo, pero como os podeis imaginar no es para todos los bolsillos, así que os ahorro un poquitin de endivias.
Curiosamente en muchos lugares ya no soy español, me pareció gracioso que visitando un museo en Potosí, después de hablar de todas las barbaridades que hizo la colonia, una argentina me pregunta: “¿vos sos de La Plata” y digo uyyy, casi si te vas un poco más allá por el Atlántico y cruzas Portugal, allí estoy (osea esto lo pensé no se lo dije) y entonces viene la guia, con quen había estado hablando un rato, y me dice ¿pero eres argentino verdad?, que va; ¿Chileno?, no; ¿Mexicano?, tampoco; ¿entonces?, peor; ¿como que peor?, español y todos se descojonaron. Pero el caso es que ya varios argentinos me han preguntado de donde soy, pero de dentro de Argentina, o como dicen en el norte: “¿de donde venís?, incluso en un hotel despues de ver la habitación, pedir un descuento y demás, me dice: “¿nasionalidad argentina verdad?” y cuando digo que no todos me contestan que no tengo acento español y ysho no creo que haysha cambiado el aseeento, ¿viste?, como para que me confuuuundan con un porteeeeeño y que se ysho.
Besos y brasos para todos/as desde tierra de vinos,
Memo. HE
Viva Argentina boludos!!












